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Mostrando las entradas de 2012

Proust!

Proust questionnaire, versión de @leidymarmalade.

1.- ¿Cuál es su mayor temor?
Causar daño a otra persona.
2.- El principal rasgo de su carácter 
Va entre la timidez y la introversión. Algunos dicen que es la amabilidad.
3.- La cualidad que prefiere en los hombres 
La capacidad de escuchar.
4.- La cualidad que prefiere en las mujeres 
La independencia.
5.- Lo que aprecia más en sus amigos 
La sinceridad.
6.- Su principal defecto 
Ser impaciente. Y bueno, la timidez cuando no deja vivir a plenitud.
7.- Su ocupación favorita
Leer. Jugar fútbol. Videojuegos.
8.- Su idea de la felicidad completa
¿Pa qué?
9.- ¿Cuál sería su mayor desdicha?
No poder decir lo que pienso. No poder abrazar a quien quiero.
10.- Si no fuese usted mismo ¿quién le gustaría ser?
No sé ser nadie más.
11.- ¿Dónde le gustaría vivir?
En uno y otro lugar. En muchos lugares.
12.- Su color preferido
Azul.
13.- La flor que más le gusta
El girasol.
14.- El pájaro que prefiere
El que puedo ver y fotografiar.
15.- Sus autores favoritos en pr…

Ranthought - 20121206

Madurar es que a uno se le muera la niñez y las personas que la representan.

Knot

A veces, sólo a veces, es difícil mantener la cordura y creer que una coyuntura de hechos es una coincidencia y nada más.
Normalmente te mantienes alejado de algunas cosas en la vida y cuando llegan, se hacen más toscas y no sabes qué esperar.

Cuando reaparece la muerte en medio del quehacer y la rutina, cuando se manifiesta una y otra vez en tan poco tiempo, ese es el momento en el que se requiere un esfuerzo mayor al habitual para asumir que es casualidad, para apagar eso que vive en la mente y dice que ahí hay un patrón, que algo pasa, que la parca está encima de uno, que qué miedo todo.

Extraño tener a quien llamar para no decir una sola palabra. Sólo saber que ese alguien está ahí, al otro lado de esa llamada. Que respira, que está ahí conmigo, que me va a decir que todo va a estar bien y que seguimos vivos.

Café negro

La mañana en la que el profesor de filosofía me preguntó si yo salía en las tardes, si compartía con amigos. Que cuántos amigos tenía, Que si no me quedaba solo. Porque eso es muy importante, mijito, salir y pasarla bueno con los amigos, pues. No todo puede ser estar leyendo y haciendo cosas solo. Y usted lee mucho, ya se me llevó el libro de Nietzsche que dejé en la mesa y no me dejó hacer el examen la semana pasada.

Porque yo me robé un libro para leerlo y lo devolví a los tres o cuatro meses. Como si nada. Viéndolo desde acá adelante en el futuro, creería que yo le jalaba muy duro a lo de ser disruptivo y soberbio.

Ahí estábamos parados, tomando una taza de café negro (al que le dicen tinto por acá) frente al salón de profesores. Yo, con las licencias que me permitía por el simple hecho de hacer las cosas bien (y no interesarme en lo más mínimo por las normas y esas cosas), estaba ahí oyendo a alguien que se interesaba por mí en vez de estar en alguna clase. Pero yo seguro andaba u…

Older me

Tras hablar con los viejos, a uno le queda la impresión que la imagen de héroe ha cambiado con los años.

Ellos nos contaban cómo seguían con fascinación a aquellos superhombres de antaño con sus proezas dignas de admiración. El que llegó por primera vez al polo sur, el que escaló el primer ocho mil, el que cruzó el África inhóspita. Eran "logros del espíritu humano" que quedaban registrados en las enciclopedias y son recordados aún hoy como ejemplos. De voluntad férrea, de ambición o simplemente de disciplina pero a fin de cuentas ejemplos para aquel que quisiera inspirarse en ellos.

El amigo Andrés se trepaba en su juventud a los farallones de Cali para ayudar en los improvisados rescates de los frecuentes accidentes aéreos, llevando cerro abajo los restos de aviones y pasajeros. Se aventuraba porque lo inspiraban sus héroes. Herzog y Lachenal, aquellos que sufrieron amputaciones en el vagón de un tren por conquistar un ocho mil. Hillary. Amundsen (que hace exactamente cien…

ZZ top

Las personas, cuando quieren sentir que pueden cambiar algo, toman control sobre lo que bien tienen a mano.

Yo llevo cinco días dejando crecer la barba (o algo que parece una). Como con los rizos en el pelo, es la lucha entre las ganas de afeitarla y las ganas de aguantarla.

A veces, como ahora, no hay ganas de desarrollar una idea.

Calling for papers

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Las propuestas para el avatar de @alfabravoteam.

1. Louis Armstrong. Por @theMute.


2. San Dennis. Por @MonsieurDelatour.


3. Tony Adams. Por @sciuridae.


4. Una foto a lo @ensergio. Por @Jormanks. (Actualmente, estamos dejando crecer la barba pa poder tomarnos la foto correspondiente).

5. Una foto de alfabravo, sonriendo. Por @pcastano. (No dijo qué tan reciente tenía que ser)


6. Alfa. Bravo. Team. Por @germanchou.


7. El Sr. Sulu. Por @AcesonBlind.


7. Una sugerencia involuntaria de Jaramillo (@egolaxista_) que resultó apropiada. El #dedoroto, imagen principal del 2010 que prefigura la belleza interior.


¿Cuál les gusta más? Elijan. La más votada la dejamos un buen rato.

PD. Todas las imágenes que no me tienen a mí son propiedad de sus respectivos dueños y se incluyen aquí sólo con fines ilustrativos.

Ruhe

Cuando estoy triste es que me parezco más a mí mismo.

Cuando estoy triste, escapo más rápido de las conversaciones, resuelvo dudas con monosílabos y rehuyo análisis profundos de todo aquello que tenga que ver con la rutina. La ruta de bus que nos lleva más rápido, si lloverá o no esta tarde, lo que dijeron en la oficina el otro día. Todo me resulta insoportable como un aura migrañosa y trato de desanimar al interlocutor de continuar con su ráfaga interminable de sonidos. Sonidos insoportables que tratan de revelarme una realidad sin valor alguno para mí.

Hablo mucho conmigo mismo. El monólogo interior se hace discursivo, aleccionante. Se mezclan sin distingo imágenes y palabras. Puedo estar soñando despierto y al instante siguiente me hallo en algún análisis furioso de lo que acabo de soñar. Me encierro en mí y me refugio en mí. Me pierdo, me pierden y sólo miro hacia adentro. El mundo sólo existe en la medida en que está presente en lo que imagino o recuerdo, nada más.

Cuando llego a…

Ranthought - 20121109

¿Hasta dónde quieren realmente cambiar la naturaleza de las relaciones sociales? Porque la imagen del jefe que acosa sexualmente a la subordinada se proyecta a menudo como ejemplo de desigualdad y maltrato, mientras que la presión social exigiendo que el hombre sea quien conquista y se expone, esa sí permanece en el ideal de la mayoría sin asco y sin vergüenza.

Marica el último, dicen más al norte.

Creer

La vida es creer.

Asumir que los papás de uno realmente lo son es tener fe. Creer en ellos y suponer que lo quieren a uno.

Suponer que las cosas estarán mejor en el futuro es tener fe en uno mismo.

Coquetear es creer que es posible que alguien más acepte compartir las bobadas de la vida.

Salir a la calle cada día es creer que esta vez es posible derrotar alguno de los miedos.

Soñar es creer que la muerte dará el tiempo suficiente.

Escribir aquí es creer que vale la pena exponerse sin medida.

Of the dark

Una parte de conocerse a sí mismo es vivir los temores que se albergan. Al menos en los primeros años, uno vive en función de sus miedos que, pareciese, son los que lo mantienen a uno con vida hasta los 10 años. Vivir en una casa en la que el piso de madera rechine sin motivo, prender las luces de camino a la cocina para poder ver a cualquiera que ande por ahí deambulando. Los temores primordiales son comunes a todos y aún así los vivimos a nuestra manera. El coco, los extraterrestres, la patasola; los temores se materializan en los nombres que les damos para poder delimitarlos y, al poder hablar de ellos, controlarlos.

En algún punto, vivir ofrece nuevas fuentes de temor. Saber que uno se va a morir. Saber que los demás se van a morir. Sentir que lo que se sueña está demasiado lejos de donde se está. Creer que se está en medio de una trama elaboradísima en la que el desenlace sólo se evita si se está "un paso antes" del villano y se le niega a la tragedia el elemento sorpre…

Meh

Se supone que las emociones poderosas hacen esto más fácil. Pero todas las hojas se han ido a la basura y sólo me queda la horrible sinceridad del que no sabe qué poner aquí. Así quiera. Así no piense en nada más por cinco minutos.

Voy a estar bien.

Suffer well

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Así sufrieron el 7-5 dos seguidores de Arsenal. El diálogo comienza cuando ya van 0-4. No sé si comentar en qué momento es cada gol. Creo que se alcanza a entender.


3:54 PM Juan: El glorioso 1FC Athletic Pandebono (el de verdad) haría mejor partido. me: NO PUEDO MÁS tengo la tripa jodida desde temprano y estos manes no ayudan NO AYUDAN 3:55 PM Juan: Casi se mata dioMeiden y estos manes no juegan
hoy no es 30, hoy es 24.2 3:59 PM       me: JUEPUTA VIDA me: okas me: se viene Eisfeld 4:04 PM Juan: Eisfeld por Lorenzo versión maluca? me: ojalá Juan: y El Papacito por Chamakh-lo? me: no más frimpong jueputa no sé pero no más 4:05 PM Juan: Frimpong parece jugando pingpong malo el chiste, pero había que hacerlo me: ESO jueputa ARSENIO FTW 4:06 PM Juan: Falta sacar a chamakh, pero quién entonces? me: mmmm yennaris y eisfeld arriba? 4:07 PM Juan: PAPACITO PA-PA-CI-TO me: naaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa nanaaa nanananaaaaaaaaaaaaa 4:08 PM nanananaaaaaaaaaaaaaa giiiirouuuud 4:10 PM eiiiiiiiiis 5 minutes4:16 PM me: este papi está fino 4:1…

Balance

Desde que era pequeño y sabía aún menos que ahora de casi todo, creía que era importante la idea de equilibrio. Demandaba el mismo éxito cumpliendo con tareas y deberes que en el juego diario del recreo. Creaba algún tipo de realidad trascendente en la que, en la mayoría de los casos, lo normal era que sólo tuviese un buen día en una de las dos cosas. Una vaselina de diez metros al arquero en el recreo solía juntarse con una tarea de matemáticas olvidada o una respuesta incorrecta en ciencias sociales.
Con todo y que no fuese frecuente, siempre me exigía hacerlo todo bien y lograr estar en equilibrio.

Algunos años más tarde, comencé a leer y escuchar a otros hablar de ese mismo equilibrio. De la mente sana en el cuerpo sano. Del amigo Andrés (Hurtado) que escalaba montañas al mismo tiempo que se aprendía cuanto poema había sido escrito por un colombiano en el siglo diecinueve. Sí era posible tal equilibrio. Pero ahí mismo comenzaron los problemas.
De los catorce a los quince años, la …

Nickname

Alfabravoteam, Alfabravo, Alfa, Nelson-san, Alfabravo-kun, Nerdson, Nelxon, donNel, Nelsinho, Bisoño, Biñoño, Alfachavo, Alfachafa, Alfalfa, Deltaépsilon, Nelsiades Carrizosa, Carrizosa, Pato.

Esos son todos los sobrenombres que recuerdo que me han dado. Sin embargo, el 80% de las veces me han dicho Nelson, Andrés o hijueputa.

Editado en 20121024: No sé por qué olvidé estos: Patabravo, El Caricias (pura ironía después de lesionar a dos en dos partidos consecutivos), Gennaro Van Bommel, Van Bommelcito y Pitufo Gruñón.

Terrario

Llovía. Caían gotas de agua, una tras otra, cada una junto a las otras.

Luego llovía greda, un barro diluido que embarraba todo lo que encontraba en su caída. Todo se vestía de un gris cercano al marrón, uniforme y somnífero.

Poco después comenzó a llover petróleo. La ciudad se disfrazó repentinamente de pozo petrolero, cubriendo a edificios y transeuntes con una capa grasosa, brillante y que difractaba la luz de formas curiosas, creando un raro contraste junto a la greda.

Al rato llovía mierda. Emplastos verdosos, cilindros marrones, tantas formas diferentes como han habido para el mítico ovni. Caían haciendo un ruido sordo y apagado, matizado por el chapoteo sobre el agua o el petróleo.

Cerca de una hora después llovió tierra. Al agua le llovía tierra. Una fina capa que crecía centímetro a centímetro hacia el cielo del que provenía.

Luego, de la nada, un hombre apareció por generación espontánea. Y otro. Y otro más. Hombres y mujeres que luego se darían a la tarea de arar la tierra,…

Big shoes

¿En qué momento vendieron al por mayor la idea según la cual es válido opinar o sugerir sobre una situación, decisión o problema ajeno, poniendo al otro en el lugar de uno y no al revés?

Muchachos, la empatía no es conmutativa. Toca ponerse en el lugar del otro antes de abrir la boca.

Tiranía del lector Redux

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J-82, a photo by alfabravo_team on Flickr. Hagamos un ejercicio interesante.

Si usted cree que puedo ayudarle en algo, cualquier cosa en la que la distancia física o el tiempo no sean un impedimento, hágalo saber en los comentarios y me daré a la tarea de ayudarle. Sin cobro alguno. Sin pedir algo a cambio.

Me comprometo a ofrecer un esfuerzo real y sincero por ayudarle en su tarea. Sin embargo, hay algunas breves condiciones que deben cumplirse:

- No haré daño a alguien más en su lugar.
- No me haré daño a mí mismo.
- Me reservo el derecho de rechazar solicitudes pueriles.

Una vez dicho esto, tenga a bien dejar su solicitud de ayuda en los comentarios. ¡Espero poder ayudarle!

P.D. Lo olvidaba. También puede enviar sus solicitudes de ayuda al correo alfabravoteam en gmail. Por si prefiere no publicar nada (aunque seguro le preguntaré si puedo comentar algo más adelante).

Exercise 1

Un juego de vudú fallido. Edberg se movía grácil sobre la pista sin que el sol inclemente lo afectara. A kilómetros de distancia, alguien miraba fijamente la pantalla de su televisor y maldecía aquel brillo fosfatado que le mostraba sin lugar a dudas, cómo sus alfileres de todos los tamaños no cumplían con su propósito. Alfileres enormes con plumas de aves exóticas atados en uno de sus extremos. Velas y velones, una cabeza de gallo en medio de un diminuto charco de sangre, una foto donde Edberg aparecía sonriente. Quien había apostado a Wilander quería tener todo a su favor y había pagado por ello una buena cantidad de dinero a este oscuro personaje. ¿Habría alguna contra a su poderosa magia? Sí, seguro era eso. Alguien protegía a ese hombre contra la magia negra. Los magos suecos seguro eran muy poderosos, muy altos, de tez blanca y largo pelo rubio. Seguro usarían capas blancas con un encendido rojo carmesí en el forro. Sí, este era sin duda un trabajo muy difícil.

***
Un recogebola…

Guía

Cosas que, después de la experiencia o de un análisis profundo, considero que no debería hacer.
Practicar halterofilia. Ajá, la flacura.Comer coliflor. El olor mientras se cocina lo hace un ejercicio impracticable.Vivir en Bosa. Porque sólo Luly goza en Bosa.Estudiar otra cosa a nivel de pregrado (undergraduate). Eso era doble programa o nada. Tocó abandonar la idea de estudiar Física.Vivir con papá. Ya aprendí lo que tenía que aprender.Practicar últimate. ¿A qué hora creyeron que eso era deporte?Jugar fútbol como defensa central. Sí he aprendido a jugar en diferentes puestos a través de los años, pero está claro que de central no tengo cómo jugar.Dejar un coqueteo irresoluto. Eso es pura tortura del Ministerio del Amor, pero autoinfligida.Dejar de escribir en el blog por más de una semana. Es absolutamente indispensable empujarse a pensar en algo más allá de la rutina. Así sea en uno mismo.Permitir que la timidez me detenga cuando me preocupo por alguien. Ya resulta lo suficientemente…

Punch-out

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Restful, a photo by alfabravo_team on Flickr.
Normalmente rehuyo la confrontación física. No me interesa resolver nada a golpes. Lo que no significa que haya dejado de hacerlo alguna vez.

Recuerdo muy vagamente que era víctima de algún bravucón en la ruta del jardín infantil. Moretones y rasguños eran el menú diario que me servía a mí y a otros desafortunados que se sentaban cerca. Alguna mañana desperté mucho menos paciente de lo habitual y, camino al jardín, le di un buen sopapo pleno a la nariz apenas intentó alguno de sus juegos habituales. Sangre. El bravucón sangraba y lloraba al ver su sangre por ahí. Según cuenta mi mamá, la directora del jardín defendió mi puñetazo con sutileza, recordándole al papá de aquel niño lo que su hijo ya había causado. Mi mamá sólo sonrió cuando le contaron lo que había pasado.

En el colegio, aun cuando era ñoño declarado y consumado, nunca fui víctima de chanzas pachunas o de algún golpe casual. Por algún extraño motivo era un ñoño respetado. Es má…

Enlightenment

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Pelirroja, a photo by alfabravo_team on Flickr. Si no encuentro algo que me motive a salir temprano, correr y esforzarme, me voy a terminar matando.

Definición

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Flores, a photo by alfabravo_team on Flickr. capricho.
(Del it. capriccio).
1. m. Determinación que se toma arbitrariamente, inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original.
2. m. Persona, animal o cosa que es objeto de tal determinación.
3. m. Obra de arte en que el ingenio o la fantasía rompen la observancia de las reglas.
4. m. Mús. Pieza compuesta de forma libre y fantasiosa.

(Tomado del Wikcionario)

Chit chat

- Dele.
- Que no.
- Hágale pues. Ya qué, ya le toca.
- Nada, no me toca nada todavía porque no me estoy muriendo. No moleste.
- Mírela bien. Ahora mírese. Usted sí quiere.
- Que no. Bueno, sí, pero ese no es el punto.
- Ese es EL punto.
- Claro que no. El día que usted se quería botar de cabeza por el acantilado, no había ningún punto a discutir. Ni siquiera pa pensarlo.
- Era diferente. Es normal que yo piense en locuras. En usted eso se da para la muerte de un obispo.
- Locuras son locuras, suyas o mías. Y por eso se llaman locuras. Mera locancia.
- Juegue a ser yo. Por esta vez. Y yo me quedo callado como si fuera usted.
- Qué va, voy a tomar coacola fría para que le pase el raye. Tome, bien fría.
- Naah, el que anda con calentura y nervios es usted. A mí no me eche la culpa. Y tampoco me eche coacola que esa mierda es muy fea.

***
- Oiga
- ¿Qué?
- Vea para allá.
- Uy!
- ¿Ya se rayó otra vez? Bien. Ahora sí, dele.
- Que no.
- Haga algo.
- ¿Qué quiere que haga?
- Algo, manito. Antój…

Mesa preferencial

Coticen el amor como commodity. Eso fijo, fijo da mucha plata. Más que los energéticos.

Con ese se especula muy fácil. Es más volátil que el petróleo. El retorno puede ser altísimo. Se puede transar rápidamente.

Pennies and cents

Mientras estuve en el colegio, vi a otros vender artículos varios para ganar algo de dinero. Pitillos rellenos de gelatina, gomitas ácidas con forma de gusano, dulces y galletas. En los últimos años la sofisticación llegaba a disponer de emparedados con gaseosa en lata (fría, claro), repollas y papas fritas en paquete, en cualquier clase del día.
Otros vendían su habilidad para realizar algunos de los trabajos más dispendiosos. Planchas de dibujo técnico, ensayos de literatura, mapas orográficos. Todo aquello en lo que la pereza solía vencer a la paciencia.

Yo gané dinero con mi ñoñez, claro. El día del idioma era divertido porque era seguro que ganaba dinero cortesía del amigo Andrés (Hurtado) y del Cablecito (el hijo de El Cable, venerable periódico escolar). Varias veces me ofrecieron dinero para sentarme junto a la puerta de algún salón y responder el examen de algún infeliz. Siempre rechacé la oferta y por eso me tenían por un hijueputa arrogante.

Después de mostrar habilidad par…

Reality check

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A veces, lo que se cuenta en este blog es cierto. Así el dibujo tenga una gallina y no un pato.

Ansteigen

Llego a la fila para comprar el pasaje. Al otro lado de la entrada están una mujer y un hombre joven, cerca de los treinta años, que hablan en voz baja. Miro hacia la fila y luego, al voltear a mirar de nuevo, veo al joven acercarse, con determinación pero rehuyendo las miradas de otros.

Me pregunta si puedo ayudarle con algo. La mujer con la que hablaba mira de lejos con curiosidad. Le respondo preguntándole en qué puedo ayudarle, me comenta que necesita ayuda con dinero para el pasaje. Miro de nuevo a la mujer y luego le digo a él que puedo comprar el pasaje junto con el mío. Me aclara que el de él es especial, pues debe incluir el pasaje a un municipio cercano.

Compro los tres pasajes, dos míos para ir y volver, uno para él que va de regreso a casa. Me agradece con cara de timidez y sudor en la frente. Salió más tímido que yo. Pasamos el torniquete y cada uno va a una fila diferente para esperar.

Una vez entramos, se acerca nuevamente y me agradece con expresión de nerviosismo y si…

Improve

Eran otros tiempos. Cuando yo comencé el primer semestre en la universidad, no existían las memorias con puerto USB y todos los programas en C++ se cargaban en cajas de diskettes floppy de tres y media pulgadas. Se cargaban varios discos en la misma caja y se copiaban los archivos en dos o tres de ellos por si alguno de los discos fallaba justo ese día.
Cuando se trataba de compartir programas, juegos, canciones y videos, lo que se hacía normalmente era sacar el disco duro de su sitio, empacarlo en una bolsa antiestática (yo usaba una capa adicional, una bolsa con burbujas) y llevarlo al computador del destinatario para conectarlo y copiar cosas de un lado a otro. Igual pasaba si alguien no tenía aún unidad de CD con opción de escritura, valiéndose entonces de algún buen amigo que le dejara conectar el disco y quemar datos durante toda la tarde.
La primera memoria USB recién la tuve en 2004. Permitía cargar 128MB de información ocupando el espacio de un llavero y, siendo una memoria F…

Redirigir

Sigo sin poder dejar comentarios en el blog de Sergio. La última, hoy, es encontrar un mensaje como este al hacer clic en el botón "Enviar"

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Warning: Cannot modify header information - headers already sent by (output started at /home/sergio/www/blog-network/wp-content/themes/daybook/includes/theme-functions.php:804) in /home/sergio/www/blog-network/wp-includes/pluggable.php on line 881
Wordpress se está buscando una muerte muy chimba, parce.

Update: El comentario sí se guardó pero falló al mostrar de nuevo el blog. Como el día que le mandé una postal electrónica cursi a A. y falló al mostrarme el mensaje de éxito. Sé que le llegó tres veces la notificación.

Welding

Una de varias rarezas relativas en mi infancia y adolescencia estuvo en no haberme quebrado un hueso a pesar de estar en un colegio masculino en el que algunos llevaron como juguete en primer grado, unos guantes de boxeo. Jugábamos a diario sobre patios de asfalto, corríamos de arriba a abajo por las escaleras entre los cuatro niveles, sobre pisos de baldosas antiquísimas recubiertas por alguna clase de protector transparente que resultaba poco amable en días lluviosos.
Todo se prestaba para romperse la crisma y sin embargo, salí indemne más allá de rodillas sangrantes, una nariz sangrante y varios pantalones rotos.

Sólo fue hasta bien entrado en la veintena de años que terminé quebrándome algo. No fue jugando fútbol en una de las descuidadas canchas de la universidad, ni caminando por alguna montaña como nos enseñó el amigo Andrés. No. Fue caminando por la calle que tropecé torpemente y me apoyé en la mano izquierda, girando alrededor del dedo pulgar y sobreextendiéndolo. El tendón l…

Rizos

Por más que me siento a ver fotografías, a leer cuadernos y cartas, sólo he podido recobrar tres recuerdos de mi hermano. El primero es tal vez el más lejano. Estamos almorzando aún en el primer apartamento que recuerdo. Todos a la mesa, yo estaba en medio de algún berrinche o gruñido por la comida, mi hermano sentado a la cabecera de la mesa diciéndole a todos que no me consintieran tanto y que yo debía comer sin chistar. Que para eso ya estaba grande. Como siempre, es un recuerdo que bordea los cuatro años.

El segundo, del día en el que nos pasamos a vivir muy al norte de la ciudad. Esa misma tarde, cargó mi triciclo rojo y me llevó a dar algunas vueltas por el parque. Estaba ya oscuro, eran algo más de las seis de la tarde. Estuvimos una media hora en la que me divertí dando vueltas entre los juegos y los árboles. No recuerdo si él mismo llevó el triciclo de regreso o lo llevé yo mismo dando la vuelta alrededor del estacionamiento y los bloques más alejados.

El tercero y último, ya…

Wiedervereinigung*

Mi mamá me dice que lo primero que me oyó leer en voz alta fue una guía turística de Colombia que estaba por ahí. Un libro alargado, medio negrito, delgado y aburrido. En los días tristes llego a pensar que era premonición de cómo sería yo en el futuro lejano. Pero bueno, yo tenía la biblioteca de la casa para practicar. Ser el menor de tres hermanos garantizaba que tuviéramos muchos libros de texto, novelas colombianas de Soto Aparicio y Carrasquilla, una edición bonita de Pedro Páramo y todo eso que les gusta poner a leer en los colegios de por acá. Con la diferencia que mis libros ya olían a biblioteca y eran especiales, no tenían los colores horrendos de las ediciones de Panamericana.

Cuando era lo suficientemente pequeño para que mi hermana creyera que no sabía inglés, me gustaba que nos sentáramos en algún lugar de la casa y me tradujera la historia de Amelia Earhart que estaba en algún libro de texto de Inglés. Uno con una portada en la que aparecían dos piés cruzados sobre un …

Cold

La relación con la exnovia siempre ha sido peculiar. Incluso cuando comenzó a ser la novia, ya en aquel entonces el contexto y las condiciones hacían de todo algo muy extraño. Visto con incredulidad o extrañeza por la gente alrededor. grandes riesgos, problemas apenas evidentes, dificultades que se veían insalvables. E igual seguimos juntos porque había confianza. Y fue duradero, contra todo pronóstico.

Hoy en día los comentarios son similares. Que con la exnovia no se habla, que si no se olvida es porque  no se ha terminado del todo la cosa. O es que todavía te gusta, es que vas a volver con ella. Y así, todos dejan su preocupación particular sobre lo conveniente que pueda ser el seguir interactuando con la exnovia. Un pecado capital a los ojos de la sabiduría popular, esa misma que le apacigua las penas al corazón roto rellenándolo con odio -a veces injustificado- como quien rellena con cemento fresco el andén resquebrajado para endurecerlo.

La soledad presente no ha dejado responde…

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¿Y si la máquina que describen en la Guía del Autoestopista Galáctico era en realidad, una máquina generadora de números aleatorios criptográficamente muy fuerte?


Courthouse

Rompí el trato al no cumplir las condiciones pactadas.

Porque el desconocimiento de las normas no justifica su incumplimiento.

Triple word bonus

Freddo estaba allí, parado junto a las entrañas hirvientes del Monte Destino que rugía hambriento. Había superado ya las más crueles pruebas junto a su fiel compañero Simón, cruzando medio mundo para llegar allí con su pesada carga.

Eran todos los tableros de Scrabble del mundo. Con llamativos empaques y descripciones emocionantes en todos los idiomas del mundo (o al menos en todos los que se han llegado a conocer). Ediciones de lujo con fichas en marfil y grabados en pinturas con polvo de oro, ediciones de bolsillo con tableros magnéticos, ediciones piratas mal copiadas en las que los bonos de triple valor de palabra estaban desplazados dos casillas hacia el centro, versiones en cirílico con bellos tallados en madera de las letras escarlatas. Era el cargamento con todas las palabras existentes en el mundo conocido, todo aquello que se podría decir alguna vez o que se había dicho en algún momento de la historia. Incluso estas mismas palabras.

Simón miró entonces a Freddo con firmeza y…