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Mostrando las entradas de enero, 2013

Macro

Fue una macro de Excel la que desencadenó el fin del mundo.

En tiempos de compatibilidad condicionada, de promesas incumplidas y de tipos de dato prostituídos, un asistente contable de una empresa cualquiera decidió escribir algunas líneas de código para terminar más rápido sus tareas de revisión de saldos, cuentas, transferencias y demás.

Abrió el editor de código VBA con Alt + F11 como le había enseñado un ingeniero el otro día. Se sentía un poco más profesional en su tarea usando atajos de teclado en vez de los habituales clics. Apareció la ventana con bloques de código dispersos y desordenados. Era lo que había grabado la semana anterior. Algunas pruebas que usó para entender lo que había leído en los tutoriales en línea.

Garrapateaba en el teclado, a veces transcribiendo ejemplos de los tutoriales, a veces improvisando desde lo poco que ya había aprendido a hacer. Rangos, celdas, columnas, formatos, sumas, restas, cortar y pegar.
Usaba las funciones que había copiado y las que ha…

Buhardilla

¿Es esto lo que se supone que he buscado siempre?

Una soledad llena de silencios mezclada con la discreta amabilidad de los que se crucen en el camino cada día. Una pequeña ventana que da a una calle helada o calurosa según lo ordenen las hojas del calendario. O tal vez sea la libertad para vivir con independencia, con ataduras negociables o flexibles, con autonomía. Sin culpas, sin deudas, sin nostalgia.

Quizás, con el tiempo, cualquier lugar se llena de esas cosas, lo llenamos de esas cosas. Lo que sí sé es que hacer esto por mi cuenta, darme tiempo para estar conmigo mismo lejos de todo y de todos, es la señal más clara y duradera -para mí mismo- en mucho tiempo de lo terco, obstinado y a la vez persistente que hay en mí. Que todo está allí afuera. Que sí es posible. Que ya me acordé cómo era eso de soñar con algo y encontrar la forma de hacerlo real. Por ahí derecho llegué a lo de los objetivos y los planes en la vida.

Aún así, sigue allí adentro, aquí adentro, el temor que surge …

Grafo dirigido

A mí me enseñaron a compartir y a "saber escuchar". Se les olvidó lo de perdonarse a uno mismo y escucharse a uno mismo para creerse y confiar en uno mismo.

En esas estamos.

Aufräumen

La última vez que me había enfrentado a esta tarea de entregar mi puesto, lo hacía sabiendo que no iba a volver. Había tomado la decisión de renunciar un mes atrás y  lo había discutido con el gerente general, mi amigo. Ante la visión de alguien que ya no era feliz yendo a hacer cosas, no había mucho que él pudiese hacer, tampoco.

El portátil que me habían dado, lleno de directorios ordenados por cliente, por proyecto y por fecha. Lleno, atiborrado de archivos. Con el código fuente de gran parte de los proyectos de software de la empresa. Con todos los documentos ITIL de los proyectos de servicios. Con documentos sugeridos en los que planeaba mejoras en algunos procesos, con prototipos de cosas. Las pruebas evidentes de lo que había hecho en todas las áreas y productos de la empresa.

Entregaba una parte de la vida, porque en eso se convierte lo que uno hace cuando se ha hecho con pasión. Se hace triste cuando los espacios de creatividad se convierten en rutinas aburridas llenas de pro…