A veces, sólo a veces, es difícil mantener la cordura y creer que una coyuntura de hechos es una coincidencia y nada más.
Normalmente te mantienes alejado de algunas cosas en la vida y cuando llegan, se hacen más toscas y no sabes qué esperar.
Cuando reaparece la muerte en medio del quehacer y la rutina, cuando se manifiesta una y otra vez en tan poco tiempo, ese es el momento en el que se requiere un esfuerzo mayor al habitual para asumir que es casualidad, para apagar eso que vive en la mente y dice que ahí hay un patrón, que algo pasa, que la parca está encima de uno, que qué miedo todo.
Extraño tener a quien llamar para no decir una sola palabra. Sólo saber que ese alguien está ahí, al otro lado de esa llamada. Que respira, que está ahí conmigo, que me va a decir que todo va a estar bien y que seguimos vivos.
diciembre 04, 2012
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
Lo más fresco
Posture
Fue elegido un tipo soberbio, que se la pasa en redes, con asociaciones pasadas moralmente cuestionables (para la mitad de la población), qu...
-
Aquel que ha jugado videojuegos en alguna consola, habrá comprobado que parte de la esencia está en sostener el control con las dos manos pa...
-
Nada que hacer, este relato que Borges no incluyó inesperadamente en la primera edición de El Aleph es demasiado bueno. Deutsches Requiem...
-
Ha aumentado el presupuesto para comprar CD y vinilos. Aumenta el tiempo durante el que escucho radio, sea a la antigua o escuchando algún s...
2 comentarios:
jueputa, este es el mejor texto que le he leído, de lejos!
Hace rato no me dejaba llevar.
Qué bueno que le gustó porque a mí no me gustaba de a mucho recién lo publiqué.
Publicar un comentario