septiembre 27, 2016

Ranthought - 20160927

Mi visión actual de lo que pasó ayer se resume en Qué ganas de creer que hay espacio para todos, para no estar de acuerdo y hablar todo el tiempo sobre cómo hacer lo mejor posible para todos, mezclado y matizado con un sentido Qué miedo vivir cerca de Caracol Radio con tanto terrateniente y patriota buscando qué hacer con su dinero para proteger su privilegio y su derecho a excluir.

septiembre 24, 2016

Religens

Algún antiguo maestro nos decía en un amplio auditorio que la palabra religioso tenía al menos dos posibles orígenes latinos. Uno era religens, otro era la negación de negligens como uso cuidadoso de la fuerza, esa fuerza.

Las personas le dan solemnidad a un montón de cosas ahora. Que la soledad es quietud y silencio, que los museos son para hacer cara de consternación y no decir ni mú, que el arte es para quedarse quieto como si fuésemos la mujer de Lot viendo a la Medusa, que en los aviones toca ir como Kate Winslet en Titanic. Para no ir tan lejos, todo lo nuevo nos produce esa misma sensación de ir, probar y ver qué pasa. Transmilenio era pura paz hasta que nos cogimos confianza y ahí se llenó de arte urbano.

Hasta donde recuerdo, uno de los pasos más importantes en el surgimiento de la burguesía europea fue esa separación de la realidad mundana y la realidad trascendente. Lo que dicen en Carmina Burana por un lado (la beberecua, la buena o mala fortuna, la gente bobiando por ahí), lo que dice el cura en la homilía por el otro. Parte de separar era quitarle solemnidad a lo cotidiano. Las bebidas fuertes no eran la fuente de todo mal sino el acompañamiento perfecto para celebrar y ser felices.

No dejo de creer que a uno le toca hacer esa misma tarea y quitarle la solemnidad a las cosas del mundo. Ponerle música o versos a la soledad, viajar en avión con camiseta y crocs, reirse y llorar en los museos. Apropiarse de todo y crear una versión que le guste a uno.

septiembre 23, 2016

Abiding

La costumbre actual es poner en los demás la carga de probar que lo que uno dice es falso. Si es una calumnia, pruébelo. Así estamos.

septiembre 22, 2016

Mecenas

La única forma de mantenerse cuerdo, sano y tranquilo viviendo en la lógica actual del capital es verlo como una suerte de automecenazgo en el que el propio trabajo le da a uno recursos para cultivarse a sí mismo. Recursos para procurarse un espacio en el cual pueda hacerse precísamente eso.

Lo siguiente es hacer que ese espacio para construir abarque a otros. Cuando los recursos alcanzan.

En cualquiera de esos escenarios la acumulación es estúpida.

Ranthought - 20160922

Anoche quería ver algo en Netflix pero apenas abrí la aplicación en la tablet, sentí mucho sueño y preferí dormir. Y dormí. Me desperté en algún momento de la madrugada, cerca de las tres de la mañana, y me levanté a orinar al baño. Recuerdo que miré por la ventana del baño y todas las luces en los edificios del cerro estaban apagadas. Los edificios y el cerro eran una sola sombra enorme, sin rostro.

Volví a mi cama y seguí durmiendo profundamente. Soñé algo que ya no recuerdo pero recuerdo que algo soñé. Luego creí soñar que había un temblor, que debía levantarme y despertar a la roomie para ponernos a cubierto. Abrí los ojos y todo estaba en silencio, muy quieto. Como mi lámpara no se movía, supuse que sólo había sido un sueño y volví a dormir. Esta mañana supe que no había sido un sueño y que yo había sido más sensible que el perro, quien no tuvo reparo en seguir durmiendo sin más.

septiembre 21, 2016

septiembre 19, 2016

Fringe

Este capítulo de mi vida se llama Estoy peleando con el fringing. Todo por chimbiar con lentes que no había usado antes, sin filtro UV y con un contraste altísimo.
Ahora toca aprender a arreglar esa vuelta para no perder composiciones que me gustaron.

Dinosaur

Este es un país más bien pobre. No es que nos sobren un montón de cosas; lo que sobra es agua y comida e igual nos cuesta un montón hacerla llegar a quienes los necesitan. Me gusta creer a veces que es un lugar en el que se podrían probar muchas cosas porque hay muchas cosas por hacer. No hay que cambiar todo radicalmente para incluir algo nuevo; hay vacíos evidentes esperando soluciones.

Cuando salgo y trabajo y hago cosas e interactúo con El mundo real, no dejo de pensar que estamos contínuamente pensando con El modelo viejo de hacer las cosas. El modelo que se está muriendo en todas partes. El que igual se debe morir antes que nos muramos nosotros. Como se sigue importando la forma de hacer las cosas para no desperdiciar el poco dinero que tenemos, nos quedamos siempre cortos, vivimos unos eternos dos centavos para el peso que se traducen siempre en decisiones salomónicas para ofrecer lo menos malo a tantos como sea posible.

Como el pensionado pobre que no puede arriesgar una moneda, así andamos nosotros sometidos a tratar lo que mejor funcione y que podamos pagar con lo que hay en el bolsillo. Cual hincha de fútbol nostálgico, todos hablan de las bonanzas del pasado como si fuesen el lugar común y no la excepción. La economía del país es inestable, como lo es la mentalidad colectiva del país. Esquizofrénicas ambas.

*

Es raro que hablen de la bicicleta como un transporte totalmente limpio. Es más limpio que un automóvil pero no es cero emisiones. Producir las corazas requiere petróleo, hay que ver cómo se producen las pinturas y cómo es el negocio de armar los marcos de acero y aluminio, vaya uno a saber si los manubrios y sillines no están hechos de polímeros derivados del petróleo.

Todavía no hemos resuelto nada, estamos lejísimos de eso.

septiembre 16, 2016

Hmpf

Son incontables los códigos que siguen las personas para hacer saber (o no) lo que les molesta de otras personas. Alguna amiga de la oficina me contaba cómo su vida en Japón incluía enfrentarse a quejas en forma de indirectas muy elaboradas y llenas de contexto que sólo un público reducido va a entender. Va uno a otros lugares y el fastidio, la molestia, la incomodidad son también una cosa difícil de comunicar y se llenan de vericuetos en el camino. Todo lo opuesto al tejano o español estándar que grita y expresa su frustración sin ambages; lástima que muchas veces la unen a insultos y retos que encierran -prometen- violencia.

¿Qué es lo difícil de hacerle saber a otro lo que no nos gusta? Como si no se pudiese simplemente decirlo, usar palabras, comunicarse. Esto no me gusta, Me siento así por ésto, Pienso ésto o lo otro. Aunque, si uno lo piensa bien, uno no está en la obligación de hacerle saber a los demás cómo se siente. Igual, si uno persiste, bien podría decir que qué sentido tiene el enojo o el fastidio sin hacer algo por evitar que se repita, sin que alguien aprenda algo. Responde el otro lado del argumento que nadie viene al mundo para educar a otros y cada quien verá qué hace de sí mismo. Se declara un empate y no hay penales que valgan.

Por pura economía emocional, yo normalmente prefiero hacer saber qué de lo que otros hacen me molesta para que lo dejen de hacer, negociemos los términos de la interacción o para que al menos sepan que soy el que jode por eso. Refunfuñarle a terceros normalmente me resulta poco productivo y en últimas, inútil incluso para lidiar con mi propio juicio sobre las situaciones. De paso, renuncio a la carrera de quiromancia y la adivinación, evitando suponer cómo se sienten los demás y dejándoles la tarea de expresarlo. La empatía no me da para leer pensamientos.

Dispersion

En general, la desinformación y el desconocimiento cubre cualquier área, disciplina, actividad y rincón del conocimiento humano. El problema está en que ahora se dispersa más rápido. Y en que la libertad, para muchos, suena a lo mismo que el falso derecho a disponer del tiempo y la atención de los demás. Ahora nos enteramos más rápido de todo y eso incluye enterarnos de falsedades y suposiciones ajenas.

Es esa no tan delgada línea entre no permitirse leer opiniones diferentes a las propias y no permitirse recibir basura.