diciembre 31, 2015

Ranthought - 20151231

Una de las cosas que descubrí cuando andaba en medio de la tristeza profunda es que me cuesta recibir otras visiones de mi. No me es fácil entender que los demás me vean de otra forma, que usen descripciones que yo mismo no uso para mí. Es apenas normal que así sea, que las visiones sean parciales o sesgadas. Que algo secundario para uno sea muy importante para alguien más.

Recibir halagos de alguien que lo conoce a uno hace poco tiempo es poco menos que asombroso. Para mí sigue siendo extraño generar esa curiosidad en otros que se toman el tiempo de ver en uno y en lo que uno hace, atributos "buenos". Te dicen que Hay cosas en ti que hay que valorar, que Cómo así que no sales con nadie, que Uno te ve por alla en tu torre cual Rapunzel, que Te deberías sobar esas cicatrices de guerra a ver si sueltan y aflojan.

Recibir una realimentación llena de afirmaciones positivas sobre cómo uno supera expectativas ajenas también deja sin palabras. Estar preocupado por hacer lo suficiente mientras los demás creen que uno da más de lo esperado. Todo eso hace parte del viejo hábito, ese en el que me cargo con expectativas irreales.

No es darle poder a los demás sobre cómo uno se ve a sí mismo. Es más de usarlo como herramienta. Algo que entre en el proceso de pensamiento ("¿por qué dirán ésto o aquello?") y alimente la idea que uno tiene de lo que hace y cómo vive.


diciembre 29, 2015

Stroll

El otro día iba camino a un concierto en el barrio Normandía y casualmente llovió. Llovió muy fuerte. Tanto que los semáforos se ahogaron y con ellos, la salud mental de quienes iban en carros y buses por la ciudad. Bloqueos en varias intersecciones que asustarían al gestor de mutex más eficiente (por la estupidez de quienes estaban involucrados en ellos), pozos de agua sucia y escasez de buses.

Alguien le tomó esta foto a la intersección de la calle 100 con avenida 19 y @rozomilo la encontró. Yo pasé por ahí, mirando con detenimiento la cara de los que estaban ahí metidos.

Los servicios individuales simplemente no respondían (taxis) o eran muy caros (Uber). Lo único que se me ocurrió fue caminar. Caminar del corazón de Usaquen hasta Normandía. Pasar por Andes y la Floresta y sus andenes suficientes, cruzando el canal Salitre (donde apareció alguna vez aquel hombre con puñal y camiseta del Milan robando ciclistas) y Metrópolis, internándose en ese gentío entre Las Ferias y La Estrada (aunque el barrio frente a Alkosto se llama Marcela y el que está junto a la Boyacá se llama Acapulco).

Sí, hay un barrio que se llama Marcela.

Caminando entre andenes rotos y llenos de barro, pensaba que aquí la gente no camina. Caminar no es una forma de llegar a alguna parte y es extraño. Ya hay tramos concurridos para ciclistas en diferentes zonas de la ciudad pero caminar es aburrido, lento o peligroso. Supuestamente Peñalosa nos vendió la idea de una ciudad muy densa donde todo nos queda cerca. Amigo Peñalosa, mi recorrido promedio ida y vuelta a la oficina es de 30 kilómetros. Cada día. En un mes recorro la distancia que hay de Bogotá a Santa Marta. Todo está lejos.

Bogotá tampoco es un lugar en el que a uno se le antoje caminar normalmente. Andenes dispares, deshechos u ocupados por uno u otro negocio. Un tráfico ensordecedor en las avenidas principales que además ahoga al transeúnte en humo de diésel. Por eso mismo se ve tan rara la séptima peatonal, las fachadas se ven diferentes porque las vemos con menos afán, con menos humo y en medio de un espacio más cómodo.

De todas formas, hay muchos recorridos que podrían hacerse caminando. Debería poder caminarse cada vez que se quiera. Y en teoría se puede pero siempre hay algún motivo para elegir cualquier opción. Yo tardé cerca de una hora y media en mi recorrido, tenía tiempo disponible y no llovía ya. ¿Qué tanto nos hace falta caminar más a menudo? ¿Por qué vamos siempre en bus, en taxi o en el carro?

diciembre 26, 2015

Ranthought - 20151226

Yo es que no entiendo a veces. Leo y leo lo que la gente escribe, "hago etnografía" viendo a la gente ser gente y de todas formas no entiendo. Como que recibí el manual de ser gente en chino y venía con traducción chistosa entonces me perdí en alguna parte.

Que everything is about sex but sex is about power. Y pasa que nunca llego al sexo pensando en una relación de poder. Es más, sólo llego ahí cuando acepto ser vulnerable y sólo es placentero si ambos lo hacemos. Si la otra persona no se expone, no funciona pa mí. No sé cómo funciona para ustedes siendo de otra forma. ¿El sexo se les vuelve otro escenario de la ilusión de control?

Que por qué odias. Porque toca olvidar y darse la mano y todo eso. Si algo he aprendido con J. sobre la construcción de la memoria es que sin verdad, justicia y reparación eso no funciona. Por ahora, mi estrategia adaptativa es ser precavido.

Que por qué no insistes en esta cosa o la otra. Y yo ando preguntándole a todos qué diferencia hay entre persistencia y obstinación. Porque sinceramente no logro ver la línea. Hay personas que la pintan con fe; otras, con información (para reducir el riesgo reduciendo la incertidumbre). ¿Cuánto hay de entitlement en la persistencia?