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Mostrando las entradas de septiembre, 2013

Walk away

El sábado pasado tuve la suerte de ir de afán camino a la casa de un amigo. Sábado, mediodía. Ese es normalmente un mal momento para ir de afán en Bogotá.
Tomé un taxi confiando en que este sábado no fuese como todos los demás y lograse llegar a donde iba en un tiempo razonable.

Me llevó en su taxi don Mario. Le pregunté por el tráfico antes de decirle a dónde íbamos. Una vez me dijo que no lo veía tan malo, le indiqué a qué parte del barrio Galerías necesitaba que me llevara.
Una vez pasamos el portal norte de TransMilenio, me comentó que en la mañana habían estado allí policías del ESMAD, atentos a cualquier manifestación o bloqueo. Al mediodía ya se habían ido, supondría uno que a vigilar algún otro lugar. Apenas le comenté lo que había visto esa mañana, las protestas y los abusos que habían grabado y publicado durante la semana varios campesinos, él comenzó a contarme la historia de su vida, sin más.

Me contó que era campesino, hijo de campesino. Cuando comenzó con su historia, n…

Deserve

«No te mereces a nadie y te vas a quedar solo»
Sí. Eso me dijeron en un grito que todavía resuena en mi cabeza. Confirmando luego que no se arrepentían de hacerlo. Y si me preguntan, ahora mismo yo lo creo. Me lo repito y todo.

Ranthought - 20130924

En la mañana, un joven punketo me empujó con la mano para abrirse paso tratando de alcanzar un bus que salía de la estación hacia el centro. Llevaba a su novia de la mano. Como no pudo tirarme a un lado, su novia, que iba corriendo tomada de su mano, chocó conmigo y sólo atinó a gritarme «¡imbécil!» mientras trataba de no caer.

En la tarde volví a pasar por esa estación. En una de las paradas había un manchón oscuro de sangre, rodeado de numerosas gotitas. Casi como una visión del futuro probable que no fue simplemente porque no cedí a las provocaciones ajenas. A la vez, una muestra más de lo desagradable que es vivir aquí, rodeado de personas que sólo esperan nuevos motivos para responder de forma violenta. Una diferencia, un desacuerdo. Todo termina en no tener que pensar y quitarle valor al otro, quien quiera que sea.

Estoy cansado de soportarlos a todos ustedes. A los que hacen doble fila porque no les importa que yo esté detrás y no vaya a girar a la izquierda. A los que me empuj…