julio 01, 2016

Work, work, work

Desde que nos mudamos a la nueva oficina, las personas encargadas del aseo (eso que llaman Servicios Generales, raro eufemismo) se quejan con regularidad de lo sucios que quedan a veces los baños. Específicamente, los baños de hombres. Hay alguien cuyo esfínter pulveriza la mierda y deja un rocío plagado de pequeños trozos en el borde posterior. Es cierto que antes sólo tenían que lavar baños donde la gente orinaba (la gente salía a cagar en los baños externos a la oficina en el edificio anterior). Igual, ¿qué puede hacer la persona que caga en spray? A alguna parte necesita ir a cagar. Ayer dijeron que van a comprar churruscos y los dejarán para el uso a discreción.

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Desde que volví del viaje de primavera tengo un portátil nuevo en la oficina. Obviamente le puse Manjaro Linux a este también. Le cambié el entorno de escritorio a Cinnamon. Classy as fuck.
Lo realmente interesante es que a) Es un portátil touchscreen de 17 pulgadas. En el que casi nunca toco la pantalla porque después tocaría limpiarlo y, b) todo funciona. Todo. No más líos con el controlador de la tarjeta Nvidia, no más líos con el audio. Es perfecto. Trabajo en paz y creo que logro ser productivo. Es de los que ya no trae unidad de CD (¡finalmente!).

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Hablando de Manjaro, la opción de usar paquetes en AUR cae en el mismo escenario de "confiar en la gente que no conoces". Hay un montón de paquetes ya disponibles para esta distribución que otros dejan disponibles. Paquetes que sólo se descargan como deb o rpm en las descargas oficiales, versiones de programas para los que habría que seguir una larga cadena de descomprimir, copiar, mover, crear directorios virtuales, etc.
Yaourt al menos muestra la popularidad del paquete, apenas para sólo caer como rebaño y no como incauto en solitario.

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Hablando de Cinnamon desktop, no sé qué pensar de los seres a los que les gusta Unity.

1 comentario:

jugodemaracuya dijo...

En mi oficina tuvimos un problema similar con alguien que dejaba el baño terrible después de cagar. Al poco tiempo nos enteramos que un compañero tenía cáncer de estómago y era quién dejaba el baño así. Sea quién sea ojalá no sea lo mismo.