abril 17, 2016

Critic

Creería que la profesión de crítico ha debido entrar hace un rato ya, a la lista de quehaceres que el tiempo volvió anacrónicos e inútiles. El crítico gastronómico que daba alguna impresión pulida y elaborada de un restaurante por vez. El crítico de hoteles. La guía Zagat tan mentada en American Psycho. Todas las variaciones de alguien diciéndonos qué hacer se han vuelto vetustas e incompletas; ahora sólo basta ir a algún sitio web donde la gente pueda escribir comentarios y calificar.

¿Cuál habrá sido el último gran crítico gastronómico? (Y a quién le interesa su opinión). Llevándolo más lejos, ¿a quién le importan todavía los listados como Billboard y los EDM que tanto trasnochan a la gente que hace radio convencional?

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