octubre 25, 2014

Baden

Cuando va al baño, el tipo que no tenía el pipí pequeño puede encontrarse en una de varias situaciones molestas o incómodas. Todas suelen estar relacionadas con la forma o disposición del sanitario.
El tipo va a encontrar que los sanitarios ovalados son mucho más comodos que los redondos. En los redondos, sobre todo de sitios públicos, el tipo puede verse sosteniendo el pipí con la mano para que no quede apoyado sobre algún resquicio amarillento o de limpieza dudosa. Los ovalados dan libertad, incluso cuando se necesita defecar u orinar cuando se está saliendo todavía de una erección.
Otro problema que puede encontrar es que el nivel del agua y en general, el espacio entre las piernas y el agua es insuficiente. El pipí cuelga y toca el agua. De nuevo, las ideas sobre el agua mezclada con desechos y la pobreza en la limpieza dan vueltas en la cabeza del pobre tipo. De nuevo se sostiene el pipí con una mano y lo tuerce un poco para que no toque el agua ni los bordes, sin que deje de apuntar hacia abajo. Para quienes dicen que a los hombres no les toca hacer maromas al ir al baño.
Si se usa un orinal, puede caer en el escenario de la comparación que se mencionó en el post sobre el gimnasio. El tipo de al lado que ojea y compara. Sobre todo en esos que parecen abrevadero y no hay un panel separando a cada usuario. 
Sanitarios ovalados, muchos sanitarios ovalados en tu vida. Es lo que le deseamos al tipo que no tenía el pipí pequeño.

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