abril 26, 2013

Structure

La necesidad de desarrollar ideas o establecer argumentos para defender una forma de ver el mundo.

La necesidad de buscar fuentes de información que amplíen nuestro propio conocimiento y nos lleven a leer sobre la idea en la que pensamos. A entender un poco más. A cuestionar nuestras propias ideas.

Ya dicen algunos que Internet, que los buscadores de contenidos en Internet cambian la forma en la que piensan las personas; tal vez se refieren a la pereza que sienten muchos al verse en la necesidad de construir argumentos lo suficientemente sólidos para conversar con alguien; es más fácil buscar los de alguien más. "Alguien dijo por ahí, en algún lugar del mundo, en algún momento de la historia. Alguien más pensó lo mismo que yo."

La necesidad reciente de interactuar rápidamente tiende a empujar las palabras (las primeras que encuentra) en detrimento del argumento o de la exposición detallada. A veces limitada aquella por el medio disponible. A veces limitada por el tiempo disponible. Pero, sobre todo, limitada por la cada vez menor necesidad de conocer algo.

-¿Mucha pereza? Le rinde más buscando en Google.

A mí lo que me gustaría es que más personas cuestionen lo que significa conocer algo. A qué se refiere alguien con "saber". Hasta qué punto existe la necesidad de alojar algo en la propia memoria, ese mismo lugar donde guardamos la ubicación de los huecos en las calles que transitamos a diario o aquella receta para preparar brownies.

Yo soy un fracaso confeso para aprenderme cosas de memoria. Las fórmulas matemáticas sólo persistían en la cabeza tras numerosas repeticiones de ejercicios. Sólo aquello que llama poderosamente la atención se gana un espacio aquí adentro.

Y como soy diletante, muchas cosas me llaman la atención.

Believe it or not! by alfabravo_team
 Believe it or not!, a photo by alfabravo_team on Flickr.

2 comentarios:

García dijo...

El link no me funciona. Para mi el problema de internet no es tanto la memoria o el conocimiento, si no más bien la atención.

Saludos.

Andrés Salcedo dijo...

Hola, Julián.

Qué mal que el link esté roto a ratos. Voy a tratar de encontrar otra fuente; básicamente habla de cómo se deja a Google la tarea de almacenar e indexar (¿indizar?) cosas y las personas sólo elaboran a partir de lo que encuentran al buscar.

Creo que el problema de la atención dispersa entre muchos estímulos externos, todos venidos de la misma fuente, es diferente al que quería comentar pero es igualmente interesante. Gracias.