junio 13, 2013

Primera

La primera vez que monté en un triciclo fue a los tres años. Dicen que salía por la calle que pasaba frente a la casa y recorría los andenes de un extremo al otro. Sé que en el primer trasteo que recuerdo, tuve que elegir entre un caballito de madera y aquel triciclo rojo. Sé que elegí el triciclo porque implicaba salir de casa.

La primera vez que subí a un bus solo fue una tarde en la que me dejó la ruta al salir del colegio. Tuve que buscar a alguien más que viajase hacia el norte de la ciudad y se atreviese a tomar un bus en la «troncal de la caracas», una hilera de paraderos lúgubre y peligrosa que cortaba la ciudad de norte a sur como una enorme costra sobre una cicatriz que no terminaba de cerrar. Había que ir acompañado a tomar el bus e incluso había que turnarse en el tiempo por el que cada uno dormiría durante el viaje.

La primera vez que viajé en tren no la recuerdo pero me cuentan que fue uno de esos viajes épicos de muchas horas hasta la costa caribe. Los vecinos en el vagón se preocupaban porque estuviese bien y ayudaban a mi mamá cuando necesitaba cambiarme o bañarme para aliviar el calor.

La primera vez que me senté a conducir un carro fue en el curso previo a obtener el permiso para conducir. Un eterno recorrido desde mi casa hasta chapinero, en pleno sábado cerca del mediodía. Buses y busetas, familias saliendo a hacer en sus carros lo que no logran hacer entre semana, calles con huecos que aún no conocía por ir siempre como pasajero. Sudé mucho, como si hubiese jugado horas de fútbol.

La primera vez que viajé en moto, llevaba un casco que nunca antes habían probado y que, según su propietario, no había costado más de veinte mil pesos. Iba por las calles del pueblo tan rápido como podía, pasando junto a taxis y buses. Casi me caigo cuando quien conducía no logró esquivar un hueco y saltamos por los aires. Lo improbable se hizo posible y caimos de nuevo sentados en la moto. Comimos rico en el camino y tomamos muchas fotos.

La primera vez que me dijeron meranista fue hoy.

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