abril 21, 2005

The Manager Prentice o Lavando con abundante agua





Respecto a la reciente aprobación del plan que propuso Aviatur para aumentar el número de turistas que visitan el parque natural Amacayacú, cabe recordar el cuento que mi antiguo maestro contaba, sobre el interés de los japoneses en proteger los páramos colombianos, requiriendo para ello total autonomía en su manejo. Los gastos correrían por cuenta de Meiji. Como era de esperarse, los padres de la patria se opusieron patrióticamente a la pérdida de control sobre recursos estratégicos, aduciendo "problemas de seguridad nacional".

Más allá de que la historia sea o no verídica, da mucho qué pensar. Ésto porque no sabe uno con certeza hasta dónde llega el poder de quien administra estos territorios y hasta dónde llega la necesidad del campesino que quema extensiones de páramos para sembrar papa (o para inducir al suelo a dejar crecer pasto para las vacas). Porque es así; mientras unos hacen contrarreformas agrarias y se dejan impunes, otros simplemente no tienen nada y por ignorancia (por hambre) se ven empujados a ir cada vez más alto, a suelos más ácidos. El nevado del ruiz tiene los años contados... y los páramos? Hasta cuándo durará la dicha de tener agua potable en ciudades como Bogotá, si seguimos a este ritmo de destrucción? Y sobre todo, hasta cuándo se van a poder PROTEGER estos territorios, en vez de administrarlos?

Asignar a empresas privadas la administración del negocio sobre el acceso a las reservas naturales del país puede ser una salida a la pobreza de quienes pasan sus días como guardaparques, con lanchas averiadas, con miles de kilómetros cuadrados por vigilar (absurdo). Sin embargo, no sobra temer el exceso de turistas y la huída posterior de los nómadas, los paquetes de papas fritas flotando por la Quebrada Matamatá y los acordes del reggaetón (o vallenato, o rock, o jazz, o lo que sea) compítiendo con los monos aulladores y todo lo que normalmente hace parte de la infinita música de las cosas.

P.D.(0) Ya vieron que los cultivos de coca van por el Chocó... cosa extraña, porque los uitotos saben que la tierra selvática no da para cultivar en la misma parcela por mucho tiempo. Ahí están pintados los de las FARC y los traquetos de turno, no? Ahí tienen otra razón para necesitar un corredor a través del Cauca, desde Caquetá hasta las huertas en el sur del Chocó. Si no pasan por los farallones, entonces, por dónde? Vaya uno a saber.

P.D.(1) Ya van dos días lavando con abundante agua y con un producto que encontré en las televentas mientras planchaba (porque se me daño el radio y no puedo oir Bésame como los cursis FUs =P)... me quedarán por ahí otros diez. Y Turo, es carranchil, no carranchín. A ver si usamos el diccionario =P

Bis bald!!

abril 20, 2005

Purple pill


Todo indica que seré fármacodependiente... cortesía del trabajo en exceso y del estrés. Que viva el púrpura! ¿O no?

Ciertamente, Bogotá es lo suficientemente densa (en habitantes por kilómetro cuadrado) para que cada uno tenga un chichonerón de vecinos. Cada vez lo compruebo con más y más vecinos en la universidad.

Mi apartamento no tiene pasado ni gato.

Hasta ahora me hacen ver que Johnny Bravo suena parecido a Alfa Bravo. ¿La diferencia? El pelo, como 30kg, la camiseta, las gafas y la actitud.

Preferiría vivir en Noruega que en Connecticut, Delaware o Georgia. Mucho menos en Urbana, IL, donde se rumora que habitan ardillas asesinas. Crystal clear.

Conocer dibujos animados cursis tiene sus ventajas en las labores JohnnyBravescas, ahora que lo pienso.

Citytv tiene el mejor sonido de cuantos canales conozco, sin contar MTV. Lástima que la cultura mexicana levantada no justifique el buen sonido (Ojo, no responde a la cultura mexicana, sino al arribismo local). Lo que se pierde uno al escuchar la tele con sonido monofónico... Lindsay Lohan canta???

Me dicen que no tengo mal gusto, después de todo. Parece ser algún tipo de consuelo.

Well... here we are, you and me, my dear... Carranchín.

Interesante la nueva y cursi característica de OpenList. Despierta la envidia de los que no podemos agregar ese dibujito como si fuera otro clan más.

Desafortunadamente, no gané la polla-cónclave. Afortunadamente, nadie lo hizo.

Se rumora que aquí van a plantar otro Traquetal Cocktails... ahora que veo la página... qué sitio tan elegante, ola! Y eso va a quedar al lado de mi casa; yo que pensaba irme en camiseta de los sixers, bermuda y chanclas, o tenis Apolo.



Gracias a los dos (uno, dos) que me aguantan en los ratos depresivos. Perdonarán si jodo demasiado. Además, los distraigo de sus ocupaciones diarias.

No encontrar muchas cosas que uno crea no entender es señal de que no se ha explorado el mundo recientemente. Porque siempre hay una isla desconocida esperando a que zarpemos en busca de ella.

Bis bald!!

Chacarrant, chacarrón


Blogger de mierda

abril 16, 2005

Reading some


Él se sentó allí, sin más ideas en la cabeza que aquel texto escasamente adornado pero lleno de ideas nuevas que sostenía en sus manos. Se quedó sentado, como esperando un impulso que lo llevara a leerlo con avidez.
Y el impulso llegó a él, así que comenzó a leer con calma, deteniéndose en cada nombre y en cada núcleo narrativo. Era un documento meramente descriptivo, introductorio, casi que pensado para alguien que no tuviera idea del tema en lo absoluto. Sin embargo él ya lo sabía, él entendía las relaciones que allí le mostraban porque ya estaban en la memoria. Pero bueh, así era él siempre y disfrutaba recordar lo que hacía mucho no recordaba; escuchar(se) de nuevo conceptos y juicios que ya habían sido suyos desde mucho atrás.

Sí, sentado, en ese lugar aislado, tranquilo, donde no lograrían sentarse cómodamente más de dos personas, ahí estaba él, buscando comprender esas historias lejanas al hacerlas suyas.

Algunas veces se preguntó él por la necesidad de tener visión periférica. Claro, es necesaria para ubicarse espacialmente y su desarrollo representa un cambio en la motricidad del ser humano cuando éste comienza a desplazarse de forma autónoma. Como quien dice, sin ver por el rabillo del ojo, todo bebé se iría de cabeza más a menudo y desistiría de gatear siquiera. Pero bueno, él ya sabe caminar, entonces, para qué le sirve conservar la visión periférica? Para nada, suponemos todos.
Y sin embargo, él, con sus codos sobre los muslos, casi sobre las rodillas, sosteniendo su lectura con ambas manos, leyendo con atención y con sus ojos fijos sobre el papel blanco, vió por el dichoso rabillo del ojo derecho -vaya uno a saber cómo- una figura acercarse, con movimientos delicados, con una increible calma -para la naciente tensión de él-, tal vez observándolo sentado con sus hojas en la mano, sus codos en las rodillas, casi doblado sobre sí mismo.

Recordóle por un instante aquella pintura de Domenikos Theotokopoulos que vió en los libros; sí, figuras esbeltas, construidas con delicadeza, elevándose hacia el Dios que a todos ama. Fucsia, negro, castaño; pana, algodón, queratina... pantalón, saco y pelo.

-Carai -se dijo él-, es A. de nuevo. ¿Y viene hacia mi? ¿por qué lo hace?

Seguro, era ella de nuevo. Iba hacia él, en efecto. Caminaba como solía hacerlo, con calma. Y, para su sorpresa, A. se sentó sin más, a su lado.

Sus papeles blancos seguían aún en sus manos pero su lectura intensa se perdió y las hojas finas se convirtieron en un cilindro, un cilindro que no era inmune a nada, a nada en absoluto de lo que él sentía.

- Hola -dijo ella-. 

- Hola -respondió él sorprendido aún-.

Y así como el primer día que decidieron conversar, él se dejó llevar por la situación. Bueno, casi, porque no aceptó de ella un mordisco de turrón. Qué más podía hacerse si a él no le gustan los turrones. Pues bien, pasó media hora, pasó una hora y al final se levantaron de aquella banca y caminaron juntos a su clase de todos los días. Igual, ese día no era como todos los demás porque claramente era ese jueves y no cualquier otro.

Un tiempo después, cuando ya no íban juntos a ninguna parte, él regresó a aquel lugar y observó con detenimiento cómo allí efectivamente no cabían más de dos personas, cuán cerca habían estado él y ella aquella vez. Observó el camino desde la cafetería hasta ese lugar. Un par de metros. Recuerda entonces que él pensó en miles de cosas y tan sólo fueron un par de segundos hasta que A. se sentó allí, junto a él.

Cuando la ve pasar, recuerda ese pantalón fucsia y ese saco negro, vuelve a ver su pelo castaño que sigue igual... así ella haya cambiado tanto, así él haya cambiado tanto.

Víctor

Recuerdo que, al llegar del jardín infantil, en un día normal, pasaba la tarde en casa de unos vecinos que eran dueños de una platería. Recuerdo su casa amplia, de tres pisos, donde era cuidado por los señores Sánchez y su hija, Adriana.

Recuerdo escuchar algunas veces unas canciones que inicialmente me parecían tristes. Lánguidas voces dejando entrever sentimientos que me eran extraños, pero de los que todos hablaban una que otra vez.

Ahora, más de 15 años después, recuerdo perfectamente las voces de Abel y Víctor. Andate... andate, no pretendas comprarme con tus besos...

Gracias a Víctor y a Abel, por hacer parte de mi infancia. Gracias a Víctor por vivir expresando sentimientos tan comunes, tan humanos.

No será para mi la vida igual, se fue mi compañero de escenario...mi compañero de peleas... de éxitos... de aplausos y de logros por demás inimaginables que nos toco vivir.

Nunca se callara la voz de un cantor...nunca se morirá la pluma de un poeta porque sus obras e interpretaciones sobreviran a través del tiempo.
Abel Visconti




Qué triste no haberlos escuchado juntos en vivo hace un mes que se presentaron aquí en Colombia... pues nada, Víctor seguirá vivo en las canciones de siempre.

Bis bald!!

Decadence o Sobre la crisis

¿Qué define nuestro progreso como seres humanos? ¿Dónde queda el hecho de que realmente seamos mejores que hace unos años, cuando no sabíamos que la integral de línea en un campo conservativo es cero, o que los mitos no son verdaderos o falsos sino sagrados?

¿Cuál es realmente nuestra situación, nuestro papel en la crisis del conocimiento que se vive claramente en el mundo actual? ¿Por qué esa sensación de que se ha perdido impulso en el cultivo de sentidos que se asumían como propios? ¿Dónde está mi sentido de la teoría estética? ¿Dónde está su sentido de la química orgánica? ¿Por qué esta necesidad de abandonar relaciones conceptuales y/o empíricas con los fenómenos del mundo, sólo porque la cultura actual lo exige? (o tal vez porque lo asumo como necesario)

Definitivamente, el conocimiento actual, esta ciencia que Bunge definió con tacto, puesta junto a otras tantas cosas como las recetas de cocina, los consejos de los abuelos, las letras de las canciones que nos gustan, los posts que quisiéramos hacer, los recuerdos y las experiencias sensibles vividas, el vocabulario en cuanto idioma se sepa balbucear... ¿representa este cuerpo de ideas un desafío para el ser humano como dador de sentido?

Javo hizo alguna vez mención a lo complejo que resulta para un matemático abarcar todos los campos de esta ciencia (¿son tres?). ¿Si esto es así, dónde queda el hecho de que el mundo va más allá de la matemática, más allá de cualquier cosa en la que fijemos nuestra mirada?

¿Estamos realmente mejorando? La pregunta es interesante, pero de cualquier forma, lo importante es el camino, y no el punto de inicio y el de llegada. ¿No lo cree Ud. así?


abril 15, 2005

Book meme


INSTRUCCIONES:

1. Tome el libro mas cercano.
2. Abralo en la pagina 23.
3. Busque la quinta oracion.
4. Posteela en su blog junto con estas instrucciones

"Hay que aguardar para ello a la llegada de un nuevo género de filósofos, de filósofos que tengan gustos e inclinaciones distintos y opuestos a los tenidos hasta ahora, -filósofos del peligro «quizá», en todos los sentidos de esta palabra."

Más allá del bien y del mal / Friedrich Nietzsche

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