agosto 26, 2015

Lazy town

Hay una entrevista que suele aparecer de vez en cuando, en la que Isaac Asimov hablaba con entusiasmo, casi que con esperanza, sobre las posibilidades infinitas que traería el poder compartir informacion en una gran red de comunicaciones. Poder aprender sobre cualquier rincón del conocimiento humano con tan sólo desearlo. Encontrar un aspecto diferente de lo cotidiano y expandir el propio saber a partir de ello. Alimentar la curiosidad como fogata, como un incendio voraz e incontenible.


Es difícil aceptar la pereza ajena en este entorno. La falta de interés por encontrar la respuesta a la pregunta, la solución al problema. Es ir a Stack Overflow con regularidad y dedicarse a cerrar o votar negativamente en preguntas donde alguna persona (que puede ser un estudiante buscando que le hagan la tarea o un programador de los que cobra poco) simplemente dice "esto no funciona", lanza un pegote de algo que entiende es código y espera que Internet haga su magia. La red mundial de información vista como un enorme tapete para tirar mugre mezclado con el ratón Pérez (tooth fairy, hada de los dientes, etc.).
No es un incendio voraz sino un riachuelo seco. El mundo está ahí a la mano y lo único importante es no tener que pensar, ni siquiera en cosas que nos gusten. ¿Cómo vivir sin la curiosidad pateando el cráneo desde adentro?  ¿Cómo le hacen?

PD. Por eso es que yo no le hice la tarea a nadie en el colegio O en la universidad. Quitarle el derecho a la curiosidad a otro me parece una muy mala idea. Eso también me guía siempre cuando acompaño a los sobrinos a hacer tareas o cuando alguien me pide ayuda.

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