julio 06, 2015

Digitalism

Playing with electrical charges

¿A qué hora se volvió hábito desmenuzar la ficción porque no muestra una realidad ideal, correcta o completa?

Es cierto que estamos en una época en la que nos dedicamos esencialmente al entretenimiento. Siempre hay algo buenazo por hacer o por probar pero al final es una cura para el ocio y poco más. Deportes, tendencias, actividades, todo discurre entre las personas y sus interacciones como entretención pasajera. La ciencia sigue trabajando por mejorar la calidad de vida, claro que sí. Enviamos aparatos llenos de transistores y relés a sitios recónditos, buscamos vivir mejor y más tiempo. Todo eso está ahí pero nada hace parte de una lucha por la supervivencia; sólo estamos haciendo de nuestro nicho un espacio más cómodo y mejor decorado.

Parte de la entretención pasajera está en discutir sobre cada forma o intento de entretenimiento. Elaborar juicios de valor y compararlos con los de otros que se dan a la misma tarea. Un nutrido pánel de expertos ad-hoc por cada serie, película, partido de fútbol o proyecto aeroespacial que surge. Debates que duran horas y días sobre la naturaleza del show y sus posibilidades de mejora. Porque siempre le falta algo que lo haría aún mejor.

Hace un siglo y algo más se mostraba el viaje a la luna y todos exclamaban sorprendidos, Melier soñaba y le compartía su sueño a otros, Soñaban juntos y nadie juzgaba la ignorancia de la que nacía todo. Se asumía que no se sabía y se usaba ese vacío para soñar y jugar juntos. Alguien en una conversación me mostró el término pacto de ficción y es un gran nombre para ese viaje colectivo. Sin embargo, este metaentretenimiento que comentamos arriba lleva a que -por ejemplo- sea exhibida Interstellar y aparezca un grupo de personas inconforme con los detalles científicos o técnicos de la película, criticando la libertad que se toma quien cuenta la historia para hacerla menos real durante algún pasaje (incluso si fuese toda la película, ¿qué más da?).

Hace un tiempo, el debate giraba alrededor de lo necesario o innecesario que era el sufrimiento de un personaje de ficción. ¿Por qué violan a una mujer en un seriado televisivo? La pregunta deja ver claramente que se espera una relación directa entre la correctitud del contenido en el entretenimiento y  el funcionamiento de la realidad. ¿Lo que se muestra en un show es ejemplo de comportamiento para la audiencia? Es más útil caminar por la distopia y las ficciones impregnadas de realidad para mostrar preguntas legítimas de formas ingeniosas. Inundar los sentidos con versiones calcadas del Truman show no cambia nada y sólo prolonga el imperio de la correctitud política, tan peligrosa como conformista.

A veces siento que es una forma de matar el entretenimiento, criticándolo como si eso fuese equivalente a criticar la realidad para mejorarla. La ficción fenece cuando las luces se encienden y los problemas reales están esperando en la puerta. ¿Qué otra crítica puede dirigirse a un espectáculo más allá de la respuesta que genera en cada uno?

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