marzo 11, 2012

Fulfill

Su nombre era José. De origen humilde, que no extracción pues no es un tubérculo, viajó desde un pueblo sin nombre (para efectos de esta historia) hacia la capital, buscando emplearse en casi cualquier cosa, buscar fortuna.

Tras varios años trabajando en oficios diversos, ya sea como caddie en un renombrado club campestre al norte de la ciudad o bien como cotero, José cruzó su vida con una mujer igualmente humilde, casualmente de nombre María, como en el mito judeocristiano. Casualidades de la vida, supondríamos. Una vez compartieron sus vidas, no tardaron en llegar los hijos y las necesidades, ambos en constante crecimiento. Y con necesidades nuevas a cuestas, José se hizo a la tarea de buscar una nueva fuente de recursos para su creciente familia. Teniendo en cuenta que vivían en El Codito, barrio marginal de la capital encaramado en la falda de los cerros nororientales, las primeras opciones de búsqueda eran aquellas que se encontraban más cerca -que pensar en pagar pasajes de bus era un despropósito-. Como caddie ya sabía que no recibiría el dinero suficiente, así que buscó unos metros más al norte, en los cementerios de la ciudad.

El pintar y conservar lápidas no era ni mucho menos una fuente fiable de dinero, así que José y María se aventuraron a construir de la mejor forma que pudieron y junto a otros tantos, un puesto de venta de arreglos florales a la entrada del cementerio, en un lote baldío e insalubre cerca al canal del río Torca, confiando en que la presuntamente acaudalada clientela en esta zona de la ciudad pagara en abundancia sus flores.
Varios años (y varios hijos) después, José y María podían decir que tenían un puesto de venta que proveía la paga suficiente para cubrir sus necesidades, las que, como ya se dijo, crecían al mismo ritmo que la estatura y el número de sus hijos.

Sin embargo, en esta historia es el padre y no un hijo el que se sacrifica. No significó la redención para su familia; por el contrario, sólo redujo sus oportunidades y les ató a la pobreza de recursos y de oportunidades de la que, igual, no habían podido escapar.
El puesto de flores que burdamente habían construído se situaba entre el canal del río y la autopista que salía de la ciudad hacia el norte; en un momento de descuido matutino, José cargó algunas bolsas de un lugar a otro sin fijarse en que un autobús transitaba a gran velocidad por el carril que invadió momentaneamente. El choque le arrojó a varios metros de distancia y en el golpe de su cráneo contra el pavimento, sus ojos salieron de sus órbitas y los sesos se desparramaron en derredor. Todo esto frente a la mirada de su mujer y dos de sus hijos mayores, además de sus compañeros de trabajo y algunos clientes que se hallaban allí a tan temprana hora.

María, su mujer, con una resignación casi infinita, aceptó esta nueva pobreza a su lado, desconocida, manteniendo desde entonces el puesto de venta de flores incluso tras reubicaciones forzadas por la Alcaldía, conservando la tablilla con la que orientaba a sus clientes: José, puesto 42. Porque la pobreza real está en no tener alternativas diferentes a lo que ya existe o ha dejado de existir.

octubre 13, 2011

Unity: añadir una aplicación no instalada al Launcher

Unity es simple. Si se busca algo simple, seguro es mejor que Gnome3. Sin embargo, dentro de su simplicidad no parece incluir la flexibilidad.

Una de las cosas que normalmente se busca es tener acceso rápido a las aplicaciones de uso frecuente, en lo cual el Launcher junto con el dash hacen bien el trabajo de dar acceso rápido. Puede que ya no sea necesario usar Avant Window Navigator y gnome-do después de todo...

El problema se presenta cuando se quiere añadir al listado de aplicaciones disponibles, una que no se haya instalado desde los repositorios. Es decir, todas aquellas que se creen desde los fuentes o que sean del estilo descomprimir-ejecutar. Como Eclipse!

La buena noticia es que existen dos caminos, uno mucho más limpio que el otro. El primero es usar el gestor del menú (Main Menu) como en Gnome y añadir el elemento del menú en un grupo dado como explican en este sitio (v. gr. Eclipse iría en Programming). El segundo camino es crear un archivo para la aplicación que sea leído por el buscador de aplicaciones y permita ejecutarla (como se explica aquí).

Todo está en lo que consideren más limpio de hacer (o más rápido, je). Espero le sirva a alguien!

octubre 08, 2011

Technical Reminder (20111008)

Contexto: Usando Ubuntu (probado con 11.10), el equipo entra en suspensión de acuerdo a la configuración fijada por inactividad. Igualmente si se suspende manualmente.

Problema: Al volver de la suspensión, los dispositivos conectados por USB no están disponibles.

Solución: Todo está en configurar los módulos que deben deshabilitarse al ir a suspensión y habilitarse de nuevo al regresar. Para esto, se edita el archivo

cd /etc/default
sudo nano acpi-support

modificando la línea de MODULES así:
MODULES="usbcore"
Y listo!

Source: http://www.joeldare.com/wiki/linux:usb_dead_after_suspend_in_ubuntu

agosto 21, 2011

julio 10, 2011

Flight

Aquel árbol de gruesas raíces y frondoso follaje, de repente se elevó del suelo, alzando vuelo y llevando consigo a los sorprendidos pajarillos y ardillas, pasajeros inconsultos de aquella extraña travesía.

Caían grano a grano los restos de tierra, negra y aún húmeda, sobre las cabezas de transeúntes -ocasionales o periódicos-, sobre tejados y avenidas, sobre ropa limpia tendida en los jardines y solares. Nadie informó de algún fruto o nuez que cayese de una altura inusual, por lo que no llegó a saberse si el árbol en cuestión era un manzano o un nogal.

Aunque varios intentaron seguirle la pista, era claro que el árbol estaba determinado a alejarse de aquel entorno que le aburría y que parecía perseguirle. La fuerza que usó para despegar sus raíces del suelo ahora le apuraba a alejarse y encontrar un nuevo hogar.

Porque nunca han probado que los árboles no sepan volar. Algunos incluso comentan en voz baja que son ellos quienes les dicen a los pájaros cómo hacerlo, siempre y cuando vuelvan a visitarles una que otra vez. Es por ello que cada año los árboles cambian de atuendo: para recibirles con vestido nuevo.

julio 05, 2011

I dream of

¿Qué se hace cuando cuesta tanto soñar de nuevo con lo que sea que se quiera hacer en el futuro?

enero 31, 2011

Parametric

That girl has curves, man! She looks so hot ignoring Euclides' geometry with every single curved line in her body.

I wanna Riemannize ya, baby!

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Fue elegido un tipo soberbio, que se la pasa en redes, con asociaciones pasadas moralmente cuestionables (para la mitad de la población), qu...