marzo 28, 2008

Tiranía del lector 4: in a future life...


Mucho tiempo había pasado. Grandes batallas, dignas de ser preservadas en el tiempo y el espacio a través de relatos épicos consignados en videolibros. Los siglos se desparraman por doquier, habitando la memoria colectiva, si es que es conveniente llamarla así. El tiempo discurre como siempre lo ha hecho en la mente humana... el tiempo pasa, ha pasado. El futuro ha llegado a nosotros y nosotros a él, fortuita y graciosa coincidencia.

El mundo sigue siendo el mundo. La Tierra es la Tierra. El Higgs no existe (menos mal teníamos al hijo de Tiger Woods para formular un nuevo modelo estándar que explicara los fenómenos del Universo). La vida más allá de nuestro planeta sí existe, como se descubrió hace más de cinco siglos, y afortunadamente toda es tan temerosa de los dioses como la vida en nuestro planeta... todo se reduce a nuestros perros comunes espantando gatos que se alimentan de metano; como en la isla llamada Australia durante la era llamada modernidad, sólo que sin prisioneros.

Ha pasado tiempo ya, y de acuerdo a los designios claramente especificados por mí una vez la guerra terminó, es el momento para la reanimación de mi cuerpo. Nadie espera una bienvenida amable o calurosa, sin siquiera saber si existe algo alrededor... sin saber siquiera si aún existo.

El dispositivo se activa, lleva a cabo su trabajo sin chistar, y un instante después me veo a mi mismo detrás de un cristal. El aire fluye con calma a mi alrededor, casi como llamándome a despertar.
Es aire. Hay aire. Puedo respirar. Bueh, este terruño no ha sido reducido a cenizas. Es un buen comienzo para esta nueva historia.

La puerta se abre y, como era de esperarse, no encuentro a nadie tras de ella, cerca o lejos. No escucho a nadie. No se siente presencia viva alguna. Salvo mi cuerpo, sus latidos y el tiritar de los músculos que han sido correctamente estimulados todo este tiempo. Bien por mi que puedo caminar. Sólo veo otras cámaras, puertas de cristal que difícilmente permiter distinguir a sus ocupantes.

Hora de salir a recoger lo que el Estado ha debido dejarme para vivir, habitar y gastar en esta época. Salgo caminando por los pasillos flanqueados por recámaras, casi que sintiendo cómo doy cada paso cuando, de repente, una recámara apenas por delante de donde estoy abre su puerta de cristal y una leve nube de vapor se eleva desde la entrada. Un zumbido es clara señal del trabajo que llevan a cabo las máquinas. Alguien más vuelve a la vida.

Espero a escuchar una voz, a ver una silueta. Y sin embargo, nada pasa. ¿Será sólo mi imaginación? Tal vez sea un error de la máquina y simplemente es un espacio vacío. Sí, tal vez sea eso.

Y avanzo...
¡¡Hijo mío!!

No puede ser... yo conozco a esta persona... y sin embargo, nunca la tuve como a un pariente cercano. ¿Por qué me habla de esta forma?

- Quién es usted?- pregunto.

- Bueno, he venido hasta aquí para decírtelo, hijo mío.

- Vivió Usted en el siglo veinte, verdad? Fue alguien reconocido...

- No tanto como tú, que venciste a los elfos jedi, para gloria y honor de tu estirpe- me dice sonriente.

- Simplemente no entiendo... realmente no entiendo a qué se refiere!

- Soy George Takei. Actor de cine y televisión. Resulté aquí porque me tendieron una trampa días antes de poder decirte la verdad.

Nelson,... soy tu padre.

* ceja derecha *

- Pero, cómo es posible? Yo le vi a Usted en un canal de televisión, VH1, y todo lo que escuché fueron comentarios sobre su homosexualidad! Usted no puede ser mi padre!- le contesté sorprendido al tiempo que asombrado tras acudir a mi memoria con éxito.

- Nelson, yo envié un mensaje a través del inconsciente de alguien más, justo antes de ser atrapado en estas recámaras. Logré que esa persona te mostrara la verdad, pero como era de esperarse, fue sólo un dato aislado y sin valor. Pero ahora puedo, finalmente, demostrar que tuve un hijo, a quien finalmente puedo conocer mil años más tarde...

- Y cómo se explica que hayamos sido reanimados precísamente hoy, justo ahora?- le pregunto con asombro ante su determinación.

- Sólo sé que es posible porque ha sucedido. Sólo sé que estoy aquí. Sólo me interesa probar la verdad, hijo.

Qué más queda? Por ahora, salir con George Takei de este lugar.

Vaya... esperaba sorpresas del futuro y lo que en verdad me sorprende, sea o no real, viene del pasado. Así no sea cierto, su convicción me ofrece lo más cercano a una familia que podré encontrar.

El pasado ha llegado también a nosotros y nosotros a él, fortuita y graciosa coincidencia.

*****

El emotivo reencuentro de Alfabravo con su verdadero padre biológico, George Takei.
Olavia Kite

Lamento la espera y la negativa inicial. Disfruté mucho escribiendo ésto. Espero sea del agrado de quien lo lea.

PD [Marzo 30, 2008]: Himura comenta que sin Higgs, no habría "otro modelo estándar". Debería hacerse alusión a SUSY (súper simetría).

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