marzo 02, 2018

La aceleración de la caca*

Tener gatos en casa ha incluido el tener caca de gato en casa. Mucha. Un resto, parce. La entropía del universo se acelera en la barriga de los gatos y producen caca y anticaca. Debe haber en algún lugar, hoyos negros de caca oscura. Probar las diferentes arenas para que los gatos dejen la caca ha sido toda una experiencia llena de cosas y que ayuda a aprender cómo cuidar mejor de los gatos. He lidiado con varias marcas de arena sanitaria y con varias versiones de bolsa para caca. Comento pues mi experiencia con la caca de mis dos gatos, que se quieren lo suficiente para usar la misma arenera, esa que procuro limpiar a diario (palear recogiendo caca y bolas de orina) y a la que lavo cada cambio completo de arena.

* Free miau. Es popular, la bolsa hace fácil transportarla y el precio es módico. El contenido de la bolsa puede usarse por partes, en intervalos de 8, 15 o 20 días. Compacta más o menos bien con la orina (sólo se deshacen la mitad de las bolas) y cubre aceptablemente la caca con su olor. Si se deja más de quince días, se corre el riesgo de que, aunque se vea limpia, absorba el olor a orina y los gatos se fastidien. Mi único motín sanitario ocurrió cuando probé los 20 días con toda la bolsa puesta de una vez en la arenera. Dormí al día 19 con cobijas prestadas; claramente fue una mala idea y desde entonces, cuando sé que debo cambiar la arena ando con miedo de encontrar caca fresca en mi cama.

* Royal cat. Después de usar Free miau, encontrar esta fue como ver a dios. Compacta de maravilla, controla el olor muy bien y limpiarla es muy fácil. Lo malo es que compacta tan bien que no rinde y su precio, intermedio comparado con otras, termina siendo más costoso que otras porque hay que comprar más con frecuencia. Además, la que tiene olor a lavanda la cobran como si tuviese esencia de entrepierna de unicornio.

* King cat. Como la Royal cat se fue mermando mucho antes de lo esperado, tuve que comprar una arena de emergencia. Esta fue la que encontré en el supermercado del barrio y la llevé porque el gato se parece a Enzo con corona (y a Enzo le decimos Lord Enzo). Es terrible y una bolsa completa no dura más de una semana. Úsela sólo en caso de emergencia o prepare las cobijas de respuesto.

* Fresh step. La famosa arena que venden en Price Smart. Venden un guacalado de 42 libras que rinde más bien poco. Cargarla ya es épico y se siente uno fuerte andando con un bulto de arena sanitaria que pesa más que muchos perros. Huele bien, compacta muy bien, rodea la caca muy bien y se limpia facilísimo. Tiene un dejo de olor a detergente en polvo que me inquietó la primera vez pero bueh, supone uno que por ser hecha por uno de estos conglomerados de productos de aseo, le pondrán algún producto que también usen en jabones o detergentes. Rinde mucho más que la Royal cat pero, como les dije, no es magia y ese volquetado dura mes y medio (les recuerdo que tengo dos gatos jóvenes). ¿Por qué no me gusta mucho más? Porque no rinde. Una orinada de gato deja una bola como las piedras del tunjo, gigante. Es como si no lograra absorber la orina y el resultado de compactar una humilde orinada de gato fuese gastar media caja. Limpiar la caja a diario implica sacar estas enormes piedras de la arenera sin que se rompan, luego meterlas a la bolsita que usemos y después tratar de romperla para hacerle espacio al resto de la caca. Es un desperdicio absoluto.
Actualización a junio de 2020: La volví a usar años después y ahora viene en cuatro bolsitas de 10 libras. Con un dizque resellable que es una cintica amarilla para volver a cerrar la bolsa, sin lograrlo siempre ni muy bien. Mantiene el olor a detergente, lo que me sigue dando desconfianza. Sigue sin rendir, sigue creando piedras gigantes por una sola orinada. Es un despilfarro de dinero, una gringada en la que uno cree que gasta menos por comprar al por mayor pero realmente se usa mucha cada día y requiere repostar la arenera con mucha frecuencia para mantener un nivel aceptable.

* Tidy cats de Purina. Es realmente muy mala. No compacta casi nada, por lo que la orina se vuelve una marea de arena oscura en la arenera. Hace lo mínimo para mantener el olor de la caca a raya y por eso no me limito a decir que es un maldito asco. Como la arena orinada se mezcla con la limpia rápidamente, pareciera que absorbiera el olor de la orina en poco más de una semana. Una bolsa cuesta unos veintitantos mil pesos y, si se usa toda de una vez, no dura más de diez días.

* Canada litter. La mejor en el balance entre compactación de orina, control del olor a caca, rendimiento y precio. Es linda como Justin Trudeau pero sin apoyar la masacre saudí en Yemen. Viene en una bolsa de 36 libras. Espero seguir comprando más de esta o de Fresh step.
Actualización a junio de 2020: De repente, en los últimos seis a ocho meses, la calidad de los bultos de esta arena comenzó a desmejorar, al menos para lo que traían acá a Bogotá con esta marca. Algunos bultos traían dejaron de traer la arena que se veía cual cristales y arena gris, para tener granos redonditos con algunos de color amarillo y azul, muy al estilo de las arenas más baratas. Como podrán imaginar, esto también se tradujo en mala compactación, mal olor y bajo rendimiento. La dejé de comprar porque, al sol de hoy, no sabemos si es que el importador está metiendo gato por liebre (la compré por última vez en dos lugares distintos, un bulto por vez, y encontré este problema).

* Eurolitter. Funciona tan bien (o mejor) que Royal cat. Viene en una bolsa de tamaño razonable (creo que 15 kg.) y su precio es apenas un 10 o 15% mayor que Canda litter. Es la mejor arena que he usado al compactar, pues las bolas de orina son pequeñas y no se deshacen nunca; incluso si es una capa delgada y extendida de arena se mantiene como una hoja de arena compacta al despegarla de la arenera. Con la caca, la secan rápidamente y en general, la arena que compacta atrapa muy bien el olor mientras que la que permanece en la arenera no absorbe olores y los gatos la usan gustosos hasta el último grano. Es oficialmente mi arena favorita del mundo mundial. Tengo una arenera a un metro del escritorio y no hay mal olor nunca; creo que es el mejor testimonio que puedo dar ahora en tiempos de teletrabajo permanente.

* Ecocat. Esta arena está hecha a partir de maíz. Se puede tirar por el sanitario porque no se compacta como las arenas normales, así que no hay riesgo de taparlo y nos ahorramos la vuelta de usar un montón de bolsitas plásticas. Seca la caca muy bien, aunque su relación con la orina es más complicada y nos regala un olor a arepa de choclo que no siempre será bien recibido. El rendimiento es promedio y requiere mantener una capa generosa en la arenera, so pena de tener que pelear, vinagre en mano, para quitar la capa orinada que se haya pegado al fondo. La arena limpia suele pegarse al pelo en las patas de los gatos, así que habrá uno que otro gato que se fastidie de tener que limpiarse tanto cada vez que va a dejar su caca.

* Pino minino. Su nombre deja adivinar fácil que son restos de pinos que vaya uno a saber si se usaron en algún mueble o similar. Son pequeños tronquitos (sin corteza, no es que sean micro pinos; son más aglomerados de aserrín de pino) que se parecen más a lo que le ponen a los conejos en sus baños. Contrario a la norma, el pino que recibe orina se deshace y queda en el fondo, con lo que uno bate la arenera para dejar los tronquitos sobrevivientes por encima. Hay areneras que funcionan bajo este principio y permiten sacar la bandeja inferior para limpiarlas.
No es muy efectiva para la caca (la seca lentamente pero claramente no va a compactarse alrededor) y depende mucho de cada gato el que la usen a gusto o les fastidie, como pasa con la Ecocat.

* Aserrín/madera. Una amiga tiene una coneja. Me contó sobre la opción de usar aserrín con tronquitos olorosos y claramente no es una opción. A menos que deje de vivir en un apartamento, claro, pues el problema está en que la orina escurre y depende de que se absorba, mientras que el olor de la caca apenas se apacigua levemente.

*

Sobre las bolsas, el lío está en su fortaleza. Supongo que ya no son tan gruesas para que tengan menos plástico y que se degraden más rápido, pero es eso mismo lo que las hace más proclives a fallar cuando las lanzo al vacío desde un séptimo piso (y las dejo caer por el shut de basuras, que está en el primer sótano). Son unos 22 metros. La aceleración de la caca no es, entonces, una cosa que deba tomarse a la ligera.

He usado de esas bolsitas que venden para recoger la caca del perro y se revientan al caer. He usado bolsas de las que se usan en papeleras de baño y se siente como si fuesen un poco overkill, un poco excesivas para desechar sólo un poco de caca y orines. Sería chévere contar con una opción menos contaminante y que, a su vez, asegure que la caca no se vaya quedando por el camino. Son muchas bolsas al año.

Encontré ya una vez la caca desparramada en el piso del cuarto de basuras y desde entonces prefiero bajar por la escalera y dejar la bolsa. Con seguridad es mejor que usar doble bolsa o comprar bolsas gruesas para botar caca. La caca que debería estar fertilizando bosques y praderas, algo así. El Jardín Botánico nos debería comprar la caca por kilogramo y el servicio de aseo nos debería descontar eso de la factura. ¡Es tanta caca!

Actualización a julio de 2020: Si uno usa una buena arena (con mis tres favoritas: Eurolitter, Royal cat o Canada Litter -si encuentran un lote hecho como antes-), uno puede acumular y botar una sola bolsa grande. Mantener la bolsa bien cerrada en ese rincón de la cocina que uno no visita y botar una sola bolsa grande en vez de cien pequeñas. Sin una caneca adicional, sólo con la bolsita ahí esperando a llenarse. Hay gringadas como una caneca especial pa acumular caca varios días, pero hemos probado acumular la arena que hemos limpiado y se puede hacer por dos, tres días sin que haya olor. De nuevo, todo está en una buena arena. Realmente lo vale y es otro ejemplo, en el olor y en el bolsillo, de que lo barato sale muy caro.


* Título sugerido por M. al ver mis experiencias con las bolsas llenas de caca de gato, cayendo por el shut de basuras. La cacca di Enzo.

marzo 01, 2018

Healthcare

Las diferencias en los servicios médicos disponibles en Colombia se notan en cada detalle y en cada proceso. En el tamaño de las camas y en el grosor de las frazadas. En las ruedas que rechinan a las cuatro y media de la mañana, cuando las enfermeras hacen rodar algún equipo de hospital público o subsidiado. En los tiempos de respuesta a una orden médica, en las respuestas de las juntas médicas. En lo cercana que está la fecha que te dan cuando pides la siguiente cita. En el cansancio en la cara del enfermero, en su disposición a conversar mientras toma los signos vitales del paciente. En el espacio disponible para cada enfermo en Cuidados Intensivos. En lo iluminados que están los espacios donde permanecen las personas enfermas. En lo incómodas que son las sillas donde duerme quien pasa la noche con el paciente.

La medicina prepagada (el seguro médico más completo que hay acá) funciona asegurando la salud como un bien, declara cada enfermedad como un siniestro y cobra un deducible. De hecho, todas las opciones en cobertura del servicio de saludo funcionan de la misma forma y la diferencia es el servicio, lo que se asegura y el deducible. Pagamos pensando en la enfermedad futura, nuestra o de los demás.

Mamá y yo estamos esta vez, del lado correcto del sistema de salud, en donde lo que hemos pagado estos años ahora garantiza que su tratamiento, complicado y costoso, no nos deje en la ruina y todo se haga a la vuelta de un email (con la orden médica correspondiente). Tenemos suerte porque no tenemos que rogarle a nadie por ayuda, medicamentos o cuidados. Nos sabemos parte de una minoría privilegiada y celebro que nuestras versiones del pasado hayan hecho lo posible por conservar ese privilegio pequeño a pesar de todas las dificultades que enfrentamos.

Todo esto es una cosa menos en la que pensar mientras hago lo que puedo para que mamá esté bien.

febrero 27, 2018

Righteous

Hoy iba en la bicicleta por la trece y un carro blanco, de esos grandes y lujosos, decidió cerrarme el paso. Incluso teniendo otro carro delante que no lo iba a dejar pasar. No iba a avanzar más de un metro. Igual, prefirió acaparar el andén de repente, justo cuando yo estaba por pasar. Logré frenar e igual me golpeó con el parachoques en la pantorrilla izquierda. Me sacudí la mugre que me dejó el carro, me sobé y seguí mi camino. Ahora que recuerdo, algún viejo malparido atinó a decirme que le apurara, que pasara rápido porque le debió parecer que yo estaba estorbando.

La idea con la que llegué a casa es que El principal problema de todo esto está en lo incierto que es el obtener un resultado "deseable" al hacer las cosas de acuerdo a una escala de valores centrada en la cooperación, la solidaridad y el respeto por los demás. Alguien que no haga sus ideas relativas diría que "así yo lo haga bien, los demás me van a joder". Así yo coopere, me van a sacar de la fila del bus a codazos y empellones. Aunque M. se queje o no (o se vista holgado o no), los cincuentones machistas del centro le van a decir de frente que le están morboseando el culo, le van a decir que se calle y la van a amenazar con pegarle en frente de todos (que no hacen nada por ayudarla). Así yo vaya en la bicicleta y respete las normas que se definieron para ir seguros por la calle, los carros van a ir de forma imprudente y peligrosa porque NoSeaSapoHijueputa. Así yo respete a los demás en sus necesidades y motivaciones, muchos de los que están en la calle elegirán cagarse en mí si ven la más mínima posibilidad. Y no hay nada que yo pueda hacer para cambiarlo.

Una amiga me hablaba hace un tiempo de lo complicado que es todo cuando la gente le da al futuro un valor nulo. Cero. No importa ahorrar, cuidarse y cuidar a otros, cuidar las selvas, construir como colectivo. Es más barato en lo inmediato el no hacer nada orientado a algo de todo eso; es terriblemente más costoso cuando se calcula el valor presente tiempo después.

En este país se vive en una infinita suma de inmediateces, una densa bruma dividida en infinitos cortes sagitales que opaca el tesoro al final del arcoiris. Quiero irme a vivir en otro lugar, otra vez. Para no tener miedo, para no tener que sentirme vulnerable y vulnerado al final de cada día. Para no perder del todo la esperanza en los otros. Irme con M. a donde no haya tanto miedo y donde lo injusto no sea la norma.

*

Estaba viendo The kite runner y, al leer los comentarios en iCheckMovies, encontré esto:

There is only one sin, only one. And that is theft. Every other sin is a variation of theft. When you kill a man, you steal a life. You steal his wife's right to a husband, rob his children of a father. When you tell a lie, you steal someone's right to the truth. When you cheat, you steal the right to fairness

febrero 26, 2018

Fashion

La moda no es arte porque no es universal. Es además, excluyente, pues se ufana de ser exclusiva; tampoco es práctica, pues no está hecha para ser usada. Es sólo un show caro que entretiene a los privilegiados. Ha sido vehículo de todas las expresiones del privilegio, de todos los mensajes que buscan hacer que lo presente perdure. Como no es arte, no tiene cómo buscar que algo mejore; no se revela porque sólo en la comodidad encuentra eco entre aquellos que le observan.

Algunos dirán que la moda es una expresión de la época. Y sí: es la expresión de lo hedonista que puede ser la élite económica de cada época. Nada más.

febrero 20, 2018

Ranthought - 20180220

Ahora hay una nueva app móvil para hacer seguimiento al trámite de la libreta militar. Sí, en Colombia todavía hay que pagarle al Ministerio de Defensa cuando uno no es apto para dar bala. Porque un rito de paso como hombre colombiano es dar bala o pagar por no ser capaz.
Supongo que también tecnifican el soborno al que nos someten a quienes tenemos que pagar más de un millón de pesos. Ya no nos tienen que llamar a la casa para citarnos con el mayor Equis, que amablemente nos ofrece ayudarnos a que la libreta salga más rápido.

No sé qué tiene menos sentido de todo en esa modernización de lo anacrónico.

*

Compré una corneta de aire comprimido para la bicicleta. Ya se pagó al prevenir burradas de dos Uber, un Uber X y un peatón imprudente. En El Tomacorriente cuesta cincuenta lucas.

**

¿Recordará Nelson el post en el que le dije que habría una película sobre el computador que ganó jugando Go? Pues ya existe y está en Netflix. :)


febrero 15, 2018

Pecueca

Poco a poco he ido desechando la idea en la que debo bañarme todos los días, meticulosa y rutinariamente. Ya sé bien que nuestros antepasados valoraban la limpieza, tanto los indios como los moros. Con seguridad, parte de los problemas en la Edad Media pasaban por la falta de higiene. Definitivamente, Pasteur aumentó la expectativa de vida.

Aún así, tanto talco, crema, champú y jabón se sienten un poco demasiado. El pelo no debe necesitar más de un par de lavados por semana (al menos para mí que ando en bicicleta y juego fútbol), mientras que el cuerpo no pide más que enjabonar las zonas más problemáticas (piés, axilas), day in, day out. ¿El resultado? Duchas significativamente más cortas, una piel menos reseca, un pelo más brillante y que se cae menos. Y no, eso no incluye cargar malos olores. Si acaso hay un poco más de olor a uno mismo, que no necesariamente es pecueca u olor a nalgas sin limpiar. Lo interesante es encontrar en otros una aproximación similar.

Lo anterior no se cruza con la necesidad de lavarse las manos después de cagar (por aquello de los retrovirus) y no justifica la epidemia de gel antibacterial con el que andan todos en el bolsillo (la colonia de bichos en las manos vuelve a su población habitual en una o dos horas máximo; es una simbiosis hasta bonita con la que cargamos queriéndolo o no). Todo sea por no premiar más esa vagabundería de las cremas que devuelven las axilas a su color natural, los champús sin sal y extracto de gusano de seda, los talcos para los piés y tantas cosas que viven de negarnos el derecho a ser animales andando sobre esta tierra.

febrero 07, 2018

Cliente

Ayer paré en el camino de regreso a casa para tomarme un café con M. Quedamos de vernos en un Café Quindío que queda junto a un supermercado y busqué dónde dejar la bicicleta mientras tanto. El único lugar diferente a un poste era el estacionamiento del supermercado, así que bajé al sótano y pregunté si había lugar para bicicletas. Una señora era la vigilante del lugar y me miró con seriedad durante varios segundos antes de responder. "Si viene a comprar, sí". Tras decirle tres veces que sí iba a comprar algo en el supermercado (que también era cierto), accedió a abrir el bicicletero, que estaba vacío.

Subí al supermercado y compré arena para los gatos. Sólo después fui al café a verme con M. por más o menos una hora. Al regreso, fui con mi factura al estacionamiento y la señora me recibió con que "esto es sólo para clientes", pues "esto no es para que lo use mas que mientras está en el supermercado". Eso sí, "no le digo que no sea cliente", me siguió diciendo mientras rayaba mi factura, "sino que esto es para que lo use 10 o 15 minutos, mientras está en el supermercado".  Me siguió diciendo mientras abría el bicicletero, que sólo tenía mi bicicleta, "usted se demoró lo que quiso y sólo necesitaba el parqueadero".

Y sí, necesitaba hacer más cosas además de comprar en el supermercado. Me pregunto, eso sí, qué gana la señora con cuidar que el bicicletero vacío sea usado sólo por 10 o 15 minutos, que es el tiempo que debe tardar uno en el supermercado. Regla que obviamente no se aplica a los carros.

País santanderista en el que todo aquello que no es negocio es además despreciable.

Lo más fresco

Posture

Fue elegido un tipo soberbio, que se la pasa en redes, con asociaciones pasadas moralmente cuestionables (para la mitad de la población), qu...